Algunas veces te pasan cosas que parecen horribles, dolorosas e injustas, pero luego comprendes que si no las hubieras superado, nunca hubieses realizado tu potencial, tu fuerza o el poder de tu corazón.
Todo pasa por una razón en la vida. Enfermedades, heridas, ausencias, amores que se quiebran, momentos perdidos de grandeza o puras tonterías.
Sin estas pequeñas pruebas la vida sería como una carretera recién asfaltada, suave y lisa, pero que no conduce a ninguna parte.
Aún se puede aprender de las malas experiencias, es más, quizá sean las más significativas en nuestras vidas.
Si alguien te hiere o te traiciona, dale las gracias porque te ha dado la oportunidad de perdonar, y a tener más cuidado de escoger a quién le abres tu corazón.
Si alguien te ama, ámalo tu también, no porque te ame sino porque te ha enseñado a amar y a ver las cosas pequeñas de la vida.
Permítete enamorarte, liberarte y poner la vista en un lugar bien alto.
Repítete a ti mismo que eres un ser magnífico y… ¡CRÉELO!. Si no crees en ti mismo, nadie lo hará. Crea tu propia vida y ¡VÍVELA!. Arriésgate a ser lo que eres.
Desconozco a su autor
La vida canta en nuestros silencios y sueña en nuestro sopor. Aún cuando estamos vencidos y tristes, la Vida está entronizada en lo alto. Y cuando lloramos, la Vida sonríe a la luz del día, y es libre aún cuando arrastramos nuestras cadenas. Muchas veces la nombramos con nombres amargos, pero sólo cuando nos sentimos amargos y oscuros.
Y la juzgamos inútil y vacía, pero sólo cuando el alma vaga por lugares desolados y el corazón esta ebrio de excesiva preocupación por sí mismo.
La Vida es profunda y alta y distante; y aunque vuestra vasta visión apenas alcance a sus pies, ella está cerca; y aunque sólo el aliento de vuestro aliento llegue a su corazón, la sombra de vuestra sombra cruza su rostro y el eco del más débil de vuestros gritos se convierte en su pecho en otoño y primavera.
Y la vida está velada y oculta, así como está oculto y velado vuestro ser más íntimo. Pero cuando la Vida habla, todos los vientos se vuelven palabras; y cuando vuelve a hablar, las sonrisas en nuestros labios y las lágrimas en nuestros ojos se hacen palabras también. Cuando ella canta, los sordos oyen y quedan cautivados; y cuando viene andando, los ciegos la ven y se quedan pasmados, y la siguen maravillados y atónitos.
Desconozco a su autor
Voy a seguir adelante aunque todo parezca perdido. Voy a insistir porque la perseverancia convierte en fuerte al débil.
Aún tengo fuerzas como el atleta que llega a la meta, feliz de haber superado los instantes de desaliento.
Con una firme confianza soy capaz de alejar las dudas y con una esperanza recia soy capaz de dominar el desánimo.
Me abro camino como el agua que avanza incontenible hacia el océano. Vuelvo con la tenacidad de las gaviotas cuando el viento es contrario.
Sé que puedo recobrar el entusiasmo si recuerdo triunfos vividos y crisis que antes he superado.
Sé que nada me puede detener si cuento con aquellos que me quieren, con el poder de la fe y la energía del amor.
No hay tempestad sin calma y no hay noche sin amanecer. No me desespero porque el abecedario del dolor también tiene su letra zeta. Con mucha fortaleza voy a salir adelante ya que ninguna crisis doblega a las almas fuertes.
Desconozco a su autor