sábado, 17 de agosto de 2013

Noche de cougars por Rose Mary Espinosa

No es raro que los reencuentros generacionales terminen en desencuentros, especialmente cuando se trata de poner sobre la mesa éxitos y fracasos o hacer un recuento de los bienes materiales, logros profesionales, los hijos o los matrimonios en el haber.

A veces se apuesta por la pose, a veces por la naturalidad. Quizá la primera proteja, quizá la segunda exhiba. Nadie está exento de que el otro lo mire igual o mejor de cómo lo recordaba o mucho peor que en la foto de perfil en Facebook. Podemos llevarnos sorpresas, porras o silencios por cómo lucimos, por dónde estamos parados, por la persona con quien nos casamos o las razones por las que nos separamos.

Digamos que mi último reencuentro generacional no fue numeroso ni calculado sino sorpresivo y con pocos comensales. El lugar de la inesperada reunión suele estar invariablemente de fiesta, no obstante esa vez atestiguamos un extraño tránsito del cierre de la noche cougar al arranque de la madrugada escort.

Así le llaman los meseros.

Desde luego que lo que observamos e interpretamos dio pie a otra de las conversaciones infaltables en estas reuniones: la nostalgia del ayer. Nostalgia que va y viene. Que puede viajar o quedarse en tentación y sucumbida o en renuncia y resignación.

Saltaron a la mesa anécdotas de haber vuelto a contactar a la primera novia de la secundaria, al primer amor de la preparatoria, la curiosidad por abrir un nuevo capítulo, la necesidad de cerrar un círculo, la urgencia por dar carpetazo. . . No dejó de ser incómodo que los hombres ahí presentes hicieran alarde de las prerrogativas de su género, a la manera de clichés: que si con los años los hombres se hacen interesantes y las mujeres solo envejecen; que si la posición, el poder y el dinero compensan el paso del tiempo. . . Generalidades, que no verdades únicas, ante las que a veces uno reacciona y discute y, otras veces, solamente escucha y guarda silencio.

De hecho, más que los desplantes machistas, sexistas o materialistas, incluso más que ese necio empeño en medirse con los demás en términos de quién la hizo y quién no, lo que realmente me inquieta es esa sutil tendencia a ver en el otro un viejo conocido más que un ser por descubrir. Una mirada reduccionista que pareciera atribuir la experiencia de vida al recuerdo que de alguien se tiene: cómo era, cómo se comportaba: Ah, pues era de esperarse.

Por poner un ejemplo, una de las presentes, madre y divorciada, dijo que se encontraba en una relación complicada dado que su pareja vivía en el extranjero y no siempre le era fácil lidiar con la distancia. Acto seguido, le llovió. Reproduzco parte del coro griego que le cayó encima, tal y como lo recuerdo:

No es para menos. Desde niña te enamorabas de imposibles. Todos los otros no daban el ancho. Y no me extraña, pues siempre fuiste muy severa contigo misma. Y lo sigues siendo. Ya ves cómo adelgazaste. Y qué bueno que decidiste cuidarte. ¿Recuerdas cómo te escondías bajo ropa holgada? Te evadías. Y lo sigues haciendo. Por eso los amores platónicos. Hasta la fecha.

--No necesariamente. . . Uno aprende, decide, crece --alcanzó a decir la pobre, pero no contó.

--La esencia es esencia, te guste o no.

--¿Ahora tú sabes más de mí que yo misma? –pregunta.

--Hay cosas que son evidentes ante los otros. Tú no quieres ver. Así eras entonces. Idealizabas lo que no podías tener y desdeñabas lo que estaba a tu alcance. Siempre ha sido así. La esencia es la esencia.

Lo menos malo fue que todos tuvieron oportunidad de dictaminar al de al lado. ¿Seríamos lo suficiente valientes para pasar de la superficialidad y la autocomplacencia a la disposición a escuchar y profundizar?

Para entonces, si un grupo de mujeres arregladas se levantaba de la mesa significaba que no habían pescadograduados y si un grupo de hombres treinteañeros llegaba con un par de mujeres llamativas quería decir que no les había alcanzado para pagarse cada quien su propia acompañante.

Las etiquetas son para las latas, no para las personas, es una frase célebre atribuida al actor Anthony Rapp. En un artículo titulado La chocante persistencia de las etiquetas, Scott Barry Baufman habla del efecto nocivo de éstas: Al convertir datos en categorías, se pierde información valiosa. Los seres humanos son más que anoréxicos u obesos, introvertidos o extrovertidos, talentosos o negados. Cada persona tiene una combinación propia de rasgos y experiencias de vida.

Al fin y al cabo, un reencuentro generacional es la ocasión propicia para representarse en el tiempo: en vivo y a todo color se aprecian los contrastes entre ayer y ahora, el devenir en bruto.

Hay quien piensa que este tipo de encuentros nos ahorran meses de psicoanálisis. Yo prefiero creer que son ocasiones para defender una narrativa propia como seres dueños de nuestro pasado y poder integrar éste con el presente hacia el futuro: Estas son mis caídas, estos son mis éxitos. Qué he hecho, qué hago, qué quiero y debo hacer yo, no los otros.

Provechoso el desencuentro generacional que resulte en un merecido encuentro consigo mismo.

Rose Mary Espinosa

Alimentos que te ayudan a combatir el estrés


La mayoría de personas experimentan o han experimentado el estrés en algún momento de su vida. El exceso de estrés puede tener efectos negativos en tu cuerpo, estado de ánimo y comportamiento. Incluso puede causar tanto a corto como a largo plazo problemas tales como deterioro de la memoria, capacidad de aprendizaje, presión sanguínea alta, enfermedad cardíaca coronaria, osteoporosis y mal funcionamiento del sistema inmune.

Muy pocas personas saben que hay ciertos alimentos que pueden ayudar a combatir el estrés. Aquí están algunos de ellos.

Té verde

El té verde contiene potentes antioxidantes como polifenoles, flavonoides y catequinas. Todos estos antioxidantes ayudan mucho a tener un estado de ánimo positivo, debido a su efecto calmante sobre la mente y el cuerpo. Los efectos positivos del té verde se dan más entre las personas que no beben alcohol ni fuman. 

Arándanos

Contienen gran cantidad de antioxidantes que ayudan mucho a reducir el nivel de estrés. Los arándanos también contienen vitaminas C y vitamina E, junto con minerales como el magnesio y el manganeso, que también son útiles para reducir el estrés. El consumo regular de arándanos te ayuda en el tratamiento de trastornos del estado de ánimo, la depresión, el insomnio y otros.

Leche

Un vaso de leche descremada te proporciona una buena cantidad de antioxidantes. La vitamina A, vitamina D, calcio y proteínas que se encuentran en la leche, combaten los radicales libres que se liberan cuando tienes estrés, ayudando a calmarte. La mejor manera de empezar el día es con un plato de cereal de grano entero con leche baja en grasa, el mejor desayuno de lucha contra el estrés.

Espinacas

Los vegetales verde oscuro como la espinaca son ricos en vitaminas C, A y B. Este vegetable, contiene una buena cantidad de minerales como calcio, potasio, magnesio y fósforo, los cuales reducen las hormonas del estrés en el cuerpo y estabilizar tu estado de ánimo. Una taza de espinaca al día te relaja y hace que tu cuerpo luche contra el estrés.

Almendras

Gracias a la vitamina E, vitamina B, magnesio, zinc, aceites saludables que son una excelente fuente de fibra, las almendras reducen la presión arterial y aumentan tu nivel de energía.

Chocolate oscuro

El consumo de alrededor de una onza y una media de chocolate negro al día puede reducir enormemente el nivel de hormonas de estrés presentes en el cuerpo. El chocolate contiene magnesio, que es un mineral que lucha contra el estrés, la fatiga, la depresión y la irritabilidad.

Salmón

Los ácidos grasos omega-3 del salmón aumentan químicos cerebrales como la serotonina (que te ayuda a sentirte feliz) y regulan las hormonas del estrés como el cortisol y la adrenalina.Lo recomendable es comer dos o tres porciones de salmón a la semana.

Arroz

El arroz integral contiene una buena cantidad de vitaminas del grupo B, que son muy importantes en el mantenimiento de las células, tejidos y órganos. Cuando el cuerpo recibe la cantidad adecuada de vitaminas B, acumula menos estrés y sufre menos trastornos del estado de ánimo. 

Aguacate (palta o avocado)

Gracias a sus nutrientes, el aguacate regula las hormonas del estrés, manteniendo los nervios y las células del cerebro sanas. El consumo diario de un aguacate reduce significativamente tu nivel de presión arterial y reduce el nivel de la hormona del estrés. 

La mejor manera de combatir el estrés es encontrar la causa detrás de él y luego tratar de resolverlo. A parte de estos alimentos, el ejercicio regular, el masaje, el yoga y la relajación pueden ayudarte a reducir los niveles de estrés.


Fuente: Mejor con salud 

jueves, 15 de agosto de 2013

¿Conoces las propiedades de la Lechuga?


La ensalada de lechuga (nombre científico: Lactuca sativa) es una de las más populares, pero seguramente desconocías que esta planta tan común tiene una propiedad medicinal muy importante: es un sedante natural.

La lechuga y la sexualidad

Experimentos llevados a cabo por la Universidad de California, relacionados con los efectos calmantes de la lechuga y sobre la excitación sexual demostraron que esta produce efectos compensatorios y que estimula la fertilidad. En la medicina natural el empleo de la lechuga se recomienda para tratar problemas de eyaculación precoz.

El resultado de las investigaciones confirmó que esta planta es al mismo tiempo un sedante y un equilibrador tónico. En relación al sistema glandular, lo tonifica por lo que produce estimulación sexual y tanto en los órganos digestivos como en el sistema nervioso produce un efecto calmante natural.


La lechuga como planta medicinal

Ya en la Edad Media se conocían las propiedades medicinales de la lechuga. Un herbolario inglés – llamado Culpeper – recomendaba combinar su jugo con aceite de rosas con el propósito de contrarrestar el dolor de cabeza y al mismo tiempo inducir el sueño. Según este autor, los efectos sedantes de la lechuga se podían comparar con los del opio, pero claro, esta no producía la serie de emociones que despertaba este último.

En el pasado la lechuga se utilizaba para poder tratar el dolor general. Por ejemplo, los soldados romanos la llevaban siempre consigo en sus bolsas para poder soportar el dolor que sufrían luego de combatir con el enemigo.


Más beneficios de la lechuga

Su composición química presenta vitaminas y minerales, aunque su riqueza principal está presente en los alcaloides: hiosciamina, lactucina, ácido lactucico y asparraguina.

Se ha comprobado que la lechuga sirve como terapia de apoyo para el asma y la diabetes y también para tratar la tos nerviosa. Asimismo resulta muy útil para aliviar a personas que están sufriendo dolores crónicos.

¿Cómo se prepara la infusión de lechuga?

Puedes preparar esta sencilla infusión de lechuga para tratar diversas dolencias. Las propiedades de la lechuga se concentran en sus hojas y por eso la infusión de hojas de lechuga tiene varias aplicaciones curativas y usos medicinales.

Ingredientes que necesitas:

1 litro de agua
100 gramos de hojas de lechuga

Elaboración de la infusión:

  • Primeramente debes lavar muy bien las hojas de la lechuga porque podría tener tierra o pequeños insectos. Tómate tu tiempo para asegurarte que la has lavado a la perfección. Luego del lavado, corta en pequeños trozos sus hojas.
  • El paso siguiente es colocar las hojas en una olla con el litro de agua y colocarlas a hervir durante 15 minutos. Luego de este tiempo, tienes que hacer que la infusión repose por un tiempo de 10 minutos.
  • El paso final es colar la infusión preparada para que pueda consumirse. La dosis que debes tener en cuenta es de tres tazas por persona por día (este es el máximo que se puede consumir).
Seguramente, la próxima vez que veas una lechuga recordarás que con ella puedes hacer más que ensaladas. Aprovecha todos los beneficios que aporta esta planta y prueba la infusión anteriormente descrita.

Fuente: Mejor con salud