viernes, 7 de febrero de 2014

Controlando la preocupación y ansiedad en el matrimonio

Controlando la Preocupación: Cuando nos preocupamos, vemos el futuro con pesimismo y nos imaginamos lo malo!
La mayoría de las enfermedades son causadas por la preocupación y el temor. La preocupación tiene su fundamento en el temor al futuro.

La preocupación viene de pensamientos que se transforman en ideas venenosas que causan daño a la persona que los tiene y a las personas a su alrededor.

La preocupación pone tensas e irritables a las personas.
A la preocupación se le conoce como la enfermedad de la imaginación! Es una especie de lupa que hace ver las cosas más grandes que lo que verdaderamente son.

La ansiedad es la manifestación física de un alto nivel de preocupación, y se caracteriza porque pone a la gente muy nerviosa, produce contracciones musculares y fuertes palpitaciones del corazón.
 
En sentido positivo, una cierta cantidad de ansiedad controlada, funciona como un instinto de la Creación de Dios para prevenirnos de situaciones peligrosas y nos prepara para responder apropiadamente. Pero frecuentemente la preocupación toma una inquietud y la vuelve tóxica.

Que sucede cuando usted experimenta un fuerte disgusto en su vida? Comienzan a producirse varios procesos biológicos; su cuerpo entra en acción enviando distintas hormonas y otras sustancias haciendo que la preocupación ponga su cerebro al rojo vivo, alterando la química del mismo.

Definitivamente la preocupación es una causa de conflictos familiares y por esa razón debemos aprender como controlarla
 
Proverbios 12:25: La ansiedad en el corazón del hombre lo deprime, más la buena palabra lo alegra.
La buena palabra es la mejor solución para controlar las preocupaciones.

La mejor palabra que podemos recibir viene de la Biblia, donde encontramos miles de promesas que nos dan ánimo y aliento fresco. La palabra de Dios tiene vida en si misma y cuando meditamos en ella, nos viene un gozo y un sentimiento de alegría, esperanza y entusiasmo.

A nivel de esposos, deben declararse mutuamente y permanentemente palabras de vida, palabras de afirmación, de apoyo, de ánimo, de esperanza. Cuando un matrimonio toma la decisión de enfocarse en lo bueno de su relación y comparten mutuamente palabras positivas, el ambiente de ese hogar se transforma en un ambiente alegre y dispuesto a la victoria.

Proverbios 15:15: Todos los días del afligido son malos, pero el de corazón alegre tiene banquete continuo.
Los que andan preocupados se les pone cada día mas difícil la situación, nada mejora y todo mas bien empeora; pero los de corazón alegre están como en fiesta permanente. Entonces nos conviene tener un corazón alegre y para lograrlo tenemos que dedicar tiempo a meditar en la palabra de Dios y compartirla y vivirla con nuestra pareja, con nuestra familia y con las personas a nuestro alrededor.

Filipenses 4: 6-7: Por nada estéis angustiados, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. 7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Si has estado siendo víctima de la preocupación y de la ansiedad, sigue la instrucción de Filipenses 4. Preséntate delante de Dios en oración, y háblale de tus preocupaciones; y dale gracias por su presencia en tu vida, por la vida que pone en ti.

Permanece en esa actitud. Y su promesa es que Él te llenará de su paz que sobrepasa todo entendimiento y guardará tu corazón y tus pensamientos en el Rey de la Victoria, Cristo Jesús.

Tu Matrimonio y tu Familia es el
Tesoro mas valioso que Dios te ha dado

!Cuidalo!
Luis y Hannia Fernandez

miércoles, 29 de enero de 2014

La técnica del disco rayado

En la actualidad ya no se rayan los discos, puesto que no son de vinilo, pero esa expresión sigue siendo útil para designar a las personas que repiten una y otra vez lo mismo sin parar hasta que te entra ganas de ponerte tapones en los oídos.

Pero, ¿por qué iba a ser bueno convertirse a propósito en un disco rayado? En realidad, es una técnica de asertividad que puede ser muy efectiva cuando tratas de hacer valer tus derechos ante una persona que está haciendo oídos sordos.

Consiste en repetir tu negativa a hacer algo cada vez que la otra persona insista. Supongamos que alguien te pide que hagas algo que no deseas hacer (o que es una petición abusiva, injusta, etc.). La primera vez que respondes puedes dar alguna explicación, si así lo deseas, pero si la otra persona sigue insistiendo dispuesta a convencerte de cualquier modo, puedes limitarte a repetir la misma frase una y otra vez. Por ejemplo:

- ¿Puedes prestarme tu coche esta tarde?

- No, lo necesito para ir al centro.

Supongamos ahora que la otra persona sigue insistiendo, inventando diversos argumentos para convencerte. Ante cada frase que diga, sea lo que sea, respondes siempre lo mismo: "No, lo necesito yo".

De este modo, no entras en debates ni discusiones y estás dejando bien claro a la otra persona que no vas a ceder, que no tiene nada que hacer y que ni siquiera le estás escuchando. Cuando lo único que obtiene de ti es un tranquilo pero firme "no, lo necesito yo", se acabará aburriendo y no tendrá más remedio que desistir.

Ana Muñoz


lunes, 27 de enero de 2014

Prepararse para la entrada en la universidad de los hijos

Hay un verano muy especial en la vida de los adolescentes es aquel que precede a su marcha a la universidad. Los chicos y chicas viven esos meses de asueto como una especie de frontera entre la infancia y la edad adulta. Ellos necesitan preparar muchas cosas para su nueva andadura. Pero sus padres y madres también necesitan prepararse porque también para ellos es un momento muy importante.

Los niños han crecido
Si para los adolescentes es uno de los momentos más importantes de la vida el de la entrada en la universidad, para sus padres no lo es menos.

Van a sentir muchas emociones y es bueno conocerlas para saber cómo convivir con ellas de la mejor manera posible.

Momento crucial para los padres
La mayoría de los padres de adolescentes sienten emociones encontradas cuando sus hijos se marchan a la universidad. Algunas comenzarán a sentirlas en los meses previos y otras llegarán cuando los hijos dejen la casa familiar o en las semanas o meses siguientes.

  • Orgullo. La inmensa mayoría de los padres sienten un gran orgullo cuando los hijos entran en la universidad. Los que también fueron en su juventud porque piensan que sus hijos continúan la tradición y los que no pudieron ir ellos mismos se sienten conmovidos porque sus hijos sí lo han conseguido. Ese orgullo es legítimo y sano y hay que disfrutarlo y compartirlo. Y con los primeros que hay que compartirlo es con los hijos. Es bueno que ellos sepan lo orgullosos que estamos del paso que van a dar.
  • Miedo. Ese es otro de los sentimientos frecuentes entre los padres de adolescentes que van a la universidad. El primer miedo que tienen es el que nace de la incertidumbre. No es posible saber cómo les va a ir a los chicos o chicas. No es posible saber si se adaptarán bien, si las cosas serán como ellos creen y quieren, si se enfrentarán a problemas… La forma de prepararse para vivir ese miedo es, primero, analizar con el adolescente todos los puntos de su marcha a la universidad, estar seguros de que todo está bien resuelto de antemano: la matrícula en el college o la universidad, el alojamiento, el seguro médico, las posibles becas, el dinero… Si repasamos con nuestro hijo todos estos asuntos, tanto él como nosotros estaremos más seguros. Y, segundo, es importante que dejemos a nuestros hijos que crezcan. Seguro que se enfrentarán a algunos problemas en su nueva vida. Aunque en la mayoría de las veces serán problemas menores. Pero es muy importante para su crecimiento que sean capaces de resolverlos por sí mismos. Lo que debemos procurar siempre es que los chicos confíen en nosotros si aparecieran problemas más graves.
  • Soledad. Muchos padres y madres van a sentir un gran sentimiento de soledad cuando los hijos dejen la casa para ir a la universidad. También ese es un sentimiento normal. Nuestro niño ha dejado definitivamente de ser un niño y ya es casi un adulto pero nosotros seguimos viéndolo chico. Él o ella se ha hecho mayor y nosotros hemos dejado de ser padres jóvenes. Por una parte hay que ser consciente de que nuestros hijos van a seguir siéndolo siempre y que siempre van a necesitar nuestro amor pero cada vez necesitarán menos de nuestro tiempo. Así que podemos convertir ese hecho en algo positivo. Una buena idea para los padres y madres de hijos que se van a la universidad es buscar algún hobbie, dedicar algo de tiempo semanal a una actividad nueva. Seguro que existen decenas de cosas que nos hubiera gustado hacer en los años anteriores para las que no hemos tenido tiempo: este es el momento de comenzar a hacerlas. Nuestra vida sigue adelante.
  • Deseo de saberlo todo. Algunos padres sienten la necesidad de saber todo lo que les ocurre en todo momento a sus hijos cuando comienzan la universidad. Generalmente ocurre solo durante las primeras semanas pero es importante que controlemos el impulso de llamaros continuamente o acercarnos a visitarlos cada fin de semana. Es preferible que establezcamos un par de días para las llamadas cada semana, si todo va bien, y sobre las visitas que sea el adolescente el que nos invite a ir a visitarlo cuando a él o ella le convenga.
Victoria Toro