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martes, 18 de febrero de 2014

Tips para acercarme a mi hijo adolescente

Ayudar a los hijos en sus dificultades es un reto que, muchas veces, se presenta pesado, infructuoso y casi imposible

El hijo que crece "aparentemente" tiene su vida hecha. La independencia, el "déjenme ser", es su mayor eslogan. Los consejos, regaños e indicaciones le hacen sentir como niño o adolescente y, por eso, los rechaza como jarabes amargos.

Tiene conciencia de su libertad y, bien o mal, sabe que puede usarla, aunque desconoce su verdadero sentido. Se siente joven y experimenta que puede asir el mundo con un apretón de manos. Este mundo atrapa su sed infinita de felicidad y es lo que le causa las peores jugadas.

Quizá, un abismo gigantesco interfiere en las relaciones con los hijos. Los problemas y las dificultades que atraviesan en sus vidas personales parecen inasequibles para los padres. Los consejos y la cercanía que éstos quieren brindar, no llegan hasta la orilla de sus hijos con el impacto esperado.

Unas veces, el puente de comunicación natural y sencilla de los primeros años de la infancia y de la adolescencia, se debilita y es difícil cruzarlo. Otras, tristemente, el gigante invisible de la juventud ya lo ha arrancado con un vigor impulsivo e irreflexivo, destruyendo cualquier esfuerzo de acercamiento a los problemas que tienen.

¿Qué hacer?

La respuesta no es nada sencilla porque los hijos tampoco están en una etapa fácil. A veces el error de los padres es la desesperación, la impaciencia o la forma brusca y autoritaria en el actuar (por ejemplo: correrlos de la casa).

Un buen medio es la comunicación entre los padres. Entre los dos se podrán ayudar mejor a conocer a sus hijos. También ayuda tratar de "meterse en sus zapatos". Intentar sentir lo que sienten, pensar en las contrariedades que les acechan o que pueden estar pasando (¡están todavía madurando y necesitan comprensión!).

Una postura rígida, por ejemplo, puede transformarse en una actitud afable, amigable, paternal: Una gota de comprensión atrae más a los hijos que un barril de regaños.

Otra solución estriba en el arte de escuchar a los hijos, interesarse por ellos; salir de las "burbujas" rutinarias y darles el tiempo y la atención que merecen. Ayuda mucho preguntarles su opinión, pedirles consejo, hacerles ver que su punto de vista cuenta mucho. Aunque todavía no lo sean, necesitan ser tratados como adultos.

Es mejor dar espacio a su iniciativa personal y a sus propuestas, que "acribillarlos" con órdenes y prohibiciones que pueden resolverse en un acuerdo mutuo y constructivo. Y en esos diálogos, conviene valorar sus decisiones para que se hagan responsables de sus actos.

Hay momentos que quizá ya se ha intentado mucho y los problemas de los hijos parecen insuperables. Pensemos, por ejemplo, en aquéllos que están sumergidos en la droga o el alcohol. Por desgracia, la solución se escurre de las manos como el agua (¡y eso es lo más duro!).

Por Felipe de Jesús Rodríguez

jueves, 23 de enero de 2014

Qué debes saber sobre el bullying

El bullying, también conocido como acoso escolar, es una de las situaciones más duras con las que se pueden encontrar los adolescentes en la escuela. Se trata de una forma de tortura en la que un chico o chica o un grupo de ellos someten a maltrato a un compañero. Cualquier forma de maltrato físico, psicológico o verbal que se ejerce sobre un escolar durante un tiempo prolongado está considerado bullying.

Los chicos o chicas que se ven sometidos a este tipo de acoso llegan a vivir aterrorizados, tienen pavor a ir a la escuela y en algunos casos llegan a tener depresión y pensamientos de suicidio que, en ocasiones, llevan a cabo. Son situaciones tan peligrosas que padres y maestros deben vigilar estrechamente para descubrirlas.

Aunque puede darse en niños de todas las edades, lo más frecuente es que ocurra en la adolescencia. Se considera que uno de cada tres adolescentes de entre 12 y 16 años vive o ha vivido una situación cercana al bullyng como acosado o como acosador. Aunque el porcentaje de chicos o chicas que sufren un bullying grave es mucho más bajo ya que está entorno al 3%. Y es algo más frecuente entre las chicas que entre los chicos.
Tipos de bullying
  • Agresiones verbales. En este caso entrarían los insultos pero también cuando se habla mal de alguien o se expanden rumores malintencionados sobre un compañero.
  • Agresiones psicológicas. En este caso están las intimidaciones para provocar miedo y así conseguir que la víctima haga algo que no quiere hacer: entregar su dinero u objetos personales o cualquier otra cosa bajo coacción.
  • Agresiones físicas. Aquí entrarían las palizas o los simples golpes además de los robos o el destrozo de sus materiales u objetos.
  • Aislamiento social. Otra forma de bullying consiste en aislar a la víctima impidiéndole participar en las actividades de los compañeros de clase o, en algunos casos, dejando de hablarle y haciendo que los demás tampoco le hablen y se relacionen con él o ella.
  • Agresiones sexuales. En esta categoría están todas las agresiones que tienen como objetivo hacer que la víctima se sienta humillada o incómoda. La forma más frecuente del acoso sexual en la escuela es con la utilización de los celulares o las redes sociales.
  • Agresiones racistas. En algunos casos, la forma que utilizan los agresores son los insultos racistas cuando la víctima pertenece a alguna minoría como la latina.
Qué hacer si le ocurre a tu hijo
Cuando un padre descubre que su hijo está implicado en un caso de bullying, ya sea como víctima o como agresor, debe actuar inmediatamente. Lo primero que hay que hacer es avisar a la escuela. Hablar con la dirección, con los consejeros y con los profesores. Y en los casos en los que se haya producido una agresión grave hay que denunciarlo a la policía.

Qué hacer si tu hijo es la víctima
Los padres de chicos o chicas que son víctimas de bullying tienen que establecer con la escuela un plan para salir de esa situación y mantenerse en contacto continuo con consejeros y maestros para seguir la evolución del proceso.

Y hay que darle todo el apoyo a la víctima. Habrá que explicarle y conseguir que entienda que él no es culpable de nada, que ha estado sometido a una situación de tortura y buscar fórmulas para restaurar su autoestima. En ocasiones puede ser necesaria la ayuda de un terapeuta.

Qué hacer si tu hijo es el acosador
Las medidas que deben tomar los padres de los acosadores también exigen que se mantengan en comunicación con la escuela para seguir la evolución de la situación. De igual modo deben hacer entender a su hijo que el acoso es inaceptable e incluso puede ser un delito.

Qué hacer si tu hijo es un observador
Es muy frecuente que en los casos de bullying exista una víctima, un acosador y un grupo de observadores. El grupo de amigos es una de las características de la adolescencia y hay veces que los chicos o chicas siguen a un líder sin importar lo que este haga.

Los padres de los chicos o chicas que se han convertido en observadores deben actuar igualmente. Si tienen noticia de un caso de acoso deben comunicarlo a la escuela inmediatamente, explicando a su hijo lo que van a hacer y la importancia de hacerlo. Y deben asegurarse de que su hijo comprende que la valentía y la madurez están precisamente en no callarse ante este tipo de situaciones.

Victoria Toro

miércoles, 22 de enero de 2014

Madres de chicas adolescentes: consigue que vuestra relación no sea un desastre

La relación de las madres con sus hijas adolescentes es una de las más complejas que se viven a lo largo de la vida. Hay casos en los que todo va bien y no se presentan problemas pero eso no es lo habitual. Generalmente madres e hijas viven durante esa etapa momentos de tensión, discusiones continúas y enfrentamientos.

Es frecuente escuchar a madres de adolescentes que relatan que mientras sus hijas eran niñas todo fue perfecto entre las dos. Se llevaban bien, charlaban y había confianza en la relación pero al llegar la adolescencia, las hijas cambiaron radicalmente su forma de relacionarse con ellas y comenzaron a surgir los problemas. Ciertamente, esto es así en muchísimos casos. Las razones son varias y complejas y no provienen solo del paso por la difícil adolescencia de las hijas sino también de la etapa de su vida en la que están las madres.

Lo primero que hay que saber sobre esta difícil relación es que no tiene por qué ser así de difícil. Pueden usarse estrategias para que las cosas funcionen de otra forma, para que la relación sea mejor. Lo primero que deben hacer las madres es entender qué es lo qué está pasando, tanto lo que les sucede a sus hijas como, y más importante aún, lo que les está pasando a ellas mismas.

La mayoría de las mujeres con hijas adolescentes tienen edades que están en la cuarentena o en la cincuentena. Y eso quiere decir que, casi todas ellas, están pasando en ese momento por la menopausia. Y la conjugación de adolescencia y menopausia es complicada. Las dos provocan alteraciones en el humor, casi siempre producen también temor e inseguridad. Son los dos grandes cambios en la vida de una mujer. Cuando se juntan la menopausia de la madre con la adolescencia de la hija, pueden saltar chispas. Y aquí vamos a enseñarte a apagar esas chispas y a disfrutar de tu vida y de la tu hija sin alteraciones.

Qué hacer para evitar los conflictos
  • Tu hija se hace mayor. Un día de pronto, la que hasta hace nada era tu niñita aparece en el living con uno de tus vestidos, precisamente aquel con el que tú has lucido siempre tan juvenil y tan linda. Y ella luce más linda aún. Lo que sientes cuando ves a tu hija es, primero, una sensación de sorpresa porque descubres que tu niña se hace mayor y eso te alegra pero, a la vez, sientes cierta aprensión o casi enfado porque ella es más guapa y más joven. No te preocupes por que hayas tenido esos pensamientos, son iguales a los de miles de mujeres en esa circunstancia. Pero debes superarlos porque pueden haceros daño a ti y a tu hija. Debes analizar de dónde vienen. Lo primero que debes entender es que no tienen nada que ver con tu hija, se refieren exclusivamente a ti. Lo que te ha ocurrido es que has sentido que tu vida va hacia su final, que tu tiempo ya se acabó. Pero eso no es cierto, terminó una etapa de tu vida pero tienes otras por delante, tan emocionantes, llenas de posibilidades y gratificantes como las anteriores o más.
  • No compitas con tu hija. Algunas madres que tienen esa sensación de pérdida comienzan una competición con sus hijas. Intentan volver a ser jóvenes y analizan todo lo que hacen sus hijas desde esta posición. Es un error y una estupidez. No puedes competir con una adolescente. Afortunadamente, esa etapa de tu vida quedó atrás. Ahora eres una adulta madura. Y tu hija es una chica adolescente. Vive tu madurez plenamente aprovechando sus ventajas y deja de anhelar el tiempo pasado porque no va a volver.
  • Puedes seguir siendo una mujer sexy. No hace falta ser adolescente para sentirse guapa, sexy o inteligente. Puedes ser todo eso a tu edad o incluso, puedes serlo mucho más. En la madurez has superado ya los problemas de inseguridad, estás mucho más estable en tu trabajo, eres mucho más capaz de relacionarte con tu pareja y con tus amigos de manera más relajada y más sabia. Y todo ello puede darte muchas satisfacciones si no intentas ser lo que no eres.
  • Ten paciencia con tu hija. Se paciente, es cierto que la menopausia con sus alteraciones hormonales lo dificulta pero busca una solución para ello porque merece la pena que vivas esta etapa relajada y feliz. También ten paciencia contigo misma, quiérete y así demostrarás también mejor el amor que sientes por tu hija adolescente.
  • Haz memoria. Recuerda cuando tú eras como ella. Recuerda tus enfretamientos con tu madre. Seguro que no eran como los de tu hija contigo pero es muy probable que los hubiera. Seguro que también tú, como tu hija, tenías cambios de humor. Háblale a tu hija de tu adolescencia, seguro que podéis aprender juntas.
  • Disfruta de tu hija. Pasa tiempo con ella, sal y organiza actividades juntas, podéis salir de compras y divertiros con la moda, podéis buscar nuevos trucos de maquillaje, podéis leer, ver películas o viajar… Comparte también lo que te ocurre y ten siempre presente que ella es ella y tú eres tú. Y las dos tenéis aún una gran vida por delante para disfrutarla y compartir
Victoria Toro

viernes, 3 de enero de 2014

El amor en la adolescencia

El amor en la adolescencia suele vivirse de manera muy intensa, existe una gran ilusión del primer amor, Sin embargo llega maquillado por una gran cantidad expectativas que se han alimentado a través de lo aprendido en la vida, por ejemplo:

En la familia, ya sea repitiendo patrones o queriendo cambiarlos totalmente, influyen también los medios de comunicación, los cuentos color de rosa, películas de amor tormentosas, telenovelas en donde mágicamente a través del sacrificio se consigue el amor de aquel que tanto nos desprecia, canciones que hablan de amores maravillosos y perfectos etc. enseñan que el amor o se sufre mucho o todo es de ensueño. Por ello cuando se viven las primeras relaciones se cree debería ser parecido a lo que teóricamente se conoce o se tiene la fantasía de poder cambiar la historia.

Otro factor que interviene de manera importante es el enamoramiento que se presenta en el inicio de las relaciones, que es en realidad una distorsión de la percepción, se exageran las cualidades y se cree que la otra persona es la ideal para compartir con ella el resto de la vida; afortunadamente el tiempo hace milagros y permite descubrir la esencia real de la persona.

Dentro de las relaciones de pareja se tratan de cubrir las carencias afectivas que se vivieron en la infancia, con el amor de la pareja. A través de la vida se aprende a hacerse responsable de sí mismo, pero en esta etapa, los adolescentes aún no tienen una identidad bien definida y viven las frustraciones, los fracasos y las experiencias felices de manera más egocéntrica, como si solamente fueran los únicos en el mundo a quien sucedieran estos eventos y jamás fuera a pasar el dolor, sin embargo pasa más rápido de lo que ellos mismo imaginan.

La experiencia en el amor es fundamental como en muchas otras cosas, el o la adolescente tendrá que besar a muchos sapos antes de encontrar su príncipe azul, es importante que no se deje llevar por la desesperación si éste tarda en llegar, después de todo la historia de su vida amorosa apenas empieza.

Es mejor esperar a que alguien nos ame por lo que somos y no entregarnos a quien amamos pero no nos ama por el miedo a la soledad, porque el precio sería perderse a sí mismo.

“Se sigue viviendo aunque perdamos a quien no nos ama, pero no podemos vivir si nos perdemos a nosotros mismos”

Fuente: Todo para padres e hijos 

viernes, 31 de mayo de 2013

Causas de la crisis de autoridad con los adolescentes

Actualmente, algunos padres creen que no pueden hacer nada a la hora de educar a los adolescentes, se limitan a mantenerlos (alimentación, vivienda y ropa) además de mucho ocio y una escuela, en la que en ocasiones, se le pide que eduquen a sus hijos.

A veces se actúa así no por dejadez, sino porque los padres se encuentran desorientados, desmotivados, desbordados y sin habilidades específicas. Algunos de los factores e ideas que dificultan el ejercicio de la autoridad son:
  • Las modificaciones en los roles de padre y madre. A veces se generan involuntariamente vacíos de poder.
  • Influencias mediáticas y presiones sociales o grupales (televisión, amigos, grupos, mensajes sociales confusos, etc.)
  • El poco tiempo que tenemos para compartir, educar y relacionarse, al que obliga el tipo de vida que se lleva en la actualidad.
  • Los sentimientos de culpa de los padres y madres trabajadores, al tener que compartir difícilmente trabajo y familia.
  • La identificación de la autoridad con el autoritarismo, que nos aleja de todo lo relacionado con el concepto de disciplina, al igualarlo al de humillación.
  • La idea de ser unos padres perfectos, que hace asumir más el papel de amigo de mis hijos, que el de referente adulto.
  • El miedo a que la práctica de la autoridad le haga infeliz, le provoque traumas, hace que se le permita todo.
  • La modificación de los sistemas de valores en la sociedad actual, donde el mayor valor es ser joven, menoscabándose otros como el respeto al adulto, el valor de la madurez o los criterios que dan la experiencia.
  • El desfase entre unos valores de necesidad de subsistencia y la situación actual de superabundancia, en las dos generaciones que están involucradas en la educación.
Texto cedido por el IMFEF.


viernes, 12 de abril de 2013

El primer teléfono celular de un adolescente

Muchos adolescentes anhelan tener su propio teléfono celular para comunicarse con sus amigos.

Pero si bien un teléfono celular puede brindar cierta tranquilidad a padres de familia y tutores, también implica ciertos riesgos para el adolescente que valen la pena explorar.

Aquí hay  algunos consejos para aquellos padres de familia o encargados que han decidido darle a su adolescente su primer teléfono celular.


Riesgos para adolescentes

Los adolescentes con teléfonos celulares podrían estar expuestos a varios riesgos, incluyendo:


  • Recibir llamadas o mensajes de personas desconocidas
  • Ser el blanco de la intimidación escolar a través de mensajes de texto o llamadas
  • Intimidar a otros enviando mensajes acosadores o rumores maliciosos
  • Usar el teléfono y manejar al mismo tiempo

Mensajes sexuales

Algunos padres de familia también podrían preocuparse de que sus adolescentes utilicen el teléfono para intercambiar mensajes de texto sexuales o vídeos o fotos indiscretas, una práctica conocida popularmente como sexting.

De hecho, sexting puede tener implicaciones legales. Jóvenes que intercambian imágenes posando desnudos o parcialmente desnudos pueden ser acusados de producir, poseer o distribuir pornografía infantil.


Consejos para padres

Los padres y tutores tienen la capacidad de limitar ciertas funciones que consideren inapropiadas para la edad o nivel de madurez del adolescente, incluyendo:

  • Apagar la función de navegar en Internet
  • Limitar la capacidad de mandar y recibir archivos como fotos y vídeo
  • Remover la capacidad de mandar mensajes de texto
Las compañías de telefonía pueden ofrecer más detalles al respeto.

Reglas del hogar

Para evitar malentendidos sobre el uso apropiado del celular, se recomienda que los padres o tutores establezcan ciertas reglas. Algunas de ellas podrían incluir:

  • Siempre contestar el teléfono cuando hablen los papás o tutores, o regresar la llamada lo más pronto posible
  • No utilizar el teléfono para difundir información verbal o escrita o imágenes que podría herir o intimidar a otros
  • No utilizar el celular para compartir información personal, ni fotos o videos privados
  • No intercambiar mensajes de texto con personas desconocidas
  • No contestar llamadas o mensajes de desconocidos
Es importante que los padres hablen con sus hijos adolescentes para determinar con claridad las consecuencias de no seguir las reglas de uso.

Fuente: USA GOV


jueves, 4 de abril de 2013

Maltrato infantil


Datos y cifras

  • Aproximadamente un 20% de las mujeres y un 5 a 10% de los hombres manifiestan haber sufrido abusos sexuales en la infancia, mientras que un 25 a 50% de los niños de ambos sexos refieren maltratos físicos.
  • Entre las consecuencias del maltrato infantil se encuentran problemas de salud física y mental para toda la vida, y efectos sociales y laborales negativos que pueden retrasar el desarrollo económico y social de los países.
  • Es posible prevenir el maltrato infantil antes de que se produzca, y para ello es necesario un enfoque multisectorial.
  • Los programas preventivos eficaces prestan apoyo a los padres y les aportan conocimientos y técnicas positivas para criar a sus hijos.
  • La atención continua a los niños y a las familias puede reducir el riesgo de repetición del maltrato y minimizar sus consecuencias.

El maltrato infantil se define como los abusos y la desatención de que son objeto los menores de 18 años, e incluye todos los tipos de maltrato físico o psicológico, abuso sexual, desatención, negligencia y explotación comercial o de otro tipo que causen o puedan causar un daño a la salud, desarrollo o dignidad del niño, o poner en peligro su supervivencia, en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder. La exposición a la violencia de pareja también se incluye a veces entre las formas de maltrato infantil.

Magnitud del problema

El maltrato infantil es un problema mundial con graves consecuencias que pueden durar toda la vida. No hay estimaciones fiables de la prevalencia mundial del maltrato infantil, pues no hay datos acerca de la situación existente en muchos países, especialmente los de ingresos bajos y medianos.
El maltrato infantil es complejo y su estudio resulta difícil. Las estimaciones actuales son muy variables, dependiendo del país y del método de investigación utilizado. Dichas estimaciones dependen de:
  • las definiciones de maltrato infantil utilizadas;
  • el tipo de maltrato infantil estudiado;
  • la cobertura y la calidad de las estadísticas oficiales;
  • la cobertura y la calidad de las encuestas basadas en los informes de las propias víctimas, los padres o los cuidadores.
De cualquier modo, los estudios internacionales revelan que aproximadamente un 20% de las mujeres y un 5 a 10% de los hombres manifiestan haber sufrido abusos sexuales en la infancia, mientras que un 25 a 50% de los niños de ambos sexos refieren maltratos físicos. Además, muchos niños son objeto de maltrato psicológico (también llamado maltrato emocional) y víctimas de desatención.
Se calcula que cada año mueren por homicidio 31 000 menores de 15 años. Esta cifra subestima la verdadera magnitud del problema, dado que una importante proporción de las muertes debidas al maltrato infantil se atribuyen erróneamente a caídas, quemaduras, ahogamientos y otras causas.
En situaciones de conflicto armado y entre los refugiados, las niñas son especialmente vulnerables a la violencia, explotación y abusos sexuales por parte de los combatientes, fuerzas de seguridad, miembros de su comunidad, trabajadores de la asistencia humanitaria y otros.

Consecuencias del maltrato

El maltrato infantil es una causa de sufrimiento para los niños y las familias, y puede tener consecuencias a largo plazo. El maltrato causa estrés y se asocia a trastornos del desarrollo cerebral temprano. Los casos extremos de estrés pueden alterar el desarrollo de los sistemas nervioso e inmunitario. En consecuencia, los adultos que han sufrido maltrato en la infancia corren mayor riesgo de sufrir problemas conductuales, físicos y mentales, tales como:
  • actos de violencia (como víctimas o perpetradores);
  • depresión;
  • consumo de tabaco;
  • obesidad;
  • comportamientos sexuales de alto riesgo;
  • embarazos no deseados;
  • consumo indebido de alcohol y drogas.
A través de estas consecuencias en la conducta y la salud mental, el maltrato puede contribuir a las enfermedades del corazón, al cáncer, al suicidio y a las infecciones de transmisión sexual.
Más allá de sus consecuencias sanitarias y sociales, el maltrato infantil tiene un impacto económico que abarca los costos de la hospitalización, de los tratamientos por motivos de salud mental, de los servicios sociales para la infancia y los costos sanitarios a largo plazo.

Factores de riesgo

Se han identificado varios factores de riesgo de maltrato infantil. Aunque no están presentes en todos los contextos sociales y culturales, dan una visión general que permite comprender las causas del maltrato infantil.
Factores del niño
No hay que olvidar que los niños son las víctimas y que nunca se les podrá culpar del maltrato. No obstante, hay una serie de características del niño que pueden aumentar la probabilidad de que sea maltratado:
  • la edad inferior a 4 años y la adolescencia;
  • el hecho de no ser deseados o de no cumplir las expectativas de los padres;
  • el hecho de tener necesidades especiales, llorar mucho o tener rasgos físicos anormales.
Factores de los padres o cuidadores
Hay varias características de los padres o cuidadores que pueden incrementar el riesgo de maltrato infantil, entre ellas:
  • las dificultades para establecer vínculos afectivos con el recién nacido;
  • el hecho de no cuidar al niño;
  • los antecedentes personales de maltrato infantil;
  • la falta de conocimientos o las expectativas no realistas sobre el desarrollo infantil;
  • el consumo indebido de alcohol o drogas, en especial durante la gestación;
  • la participación en actividades delictivas;
  • las dificultades económicas.
Factores relacionales
Hay diversas características de las relaciones familiares o de las relaciones con la pareja, los amigos y los colegas que pueden aumentar el riesgo de maltrato infantil, entre ellas:
  • los problemas físicos, mentales o de desarrollo de algún miembro de la familia;
  • la ruptura de la familia o la violencia entre otros miembros de la familia;
  • el aislamiento en la comunidad o la falta de una red de apoyos;
  • la pérdida del apoyo de la familia extensa para criar al niño.
Factores sociales y comunitarios
Hay diversas características de las comunidades y las sociedades que pueden aumentar el riesgo de maltrato infantil, entre ellas:
  • las desigualdades sociales y de género;
  • la falta de vivienda adecuada o de servicios de apoyo a las familias y las instituciones;
  • los niveles elevados de desempleo o pobreza;
  • la disponibilidad fácil del alcohol y las drogas;
  • las políticas y programas insuficientes de prevención del maltrato, la pornografía, la prostitución y el trabajo infantiles;
  • las normas sociales y culturales que debilitan el estatus del niño en las relaciones con sus padres o fomentan la violencia hacia los demás, los castigos físicos o la rigidez de los papeles asignados a cada sexo;
  • las políticas sociales, económicas, sanitarias y educativas que generan malas condiciones de vida o inestabilidad o desigualdades socioeconómicas.

Prevención

La prevención del maltrato infantil requiere un enfoque multisectorial. Los programas eficaces son los que prestan apoyo a los padres y les aportan conocimientos y técnicas positivas para criar a sus hijos. Entre ellos se encuentran:
  • las visitas domiciliarias de enfermeras para ofrecer apoyo, formación e información;
  • la formación de los padres, generalmente en grupos, para mejorar sus aptitudes para criar a los hijos, mejorar sus conocimientos sobre el desarrollo infantil y alentarlos a adoptar estrategias positivas en sus relaciones con los hijos, y
  • las intervenciones con múltiples componentes, que generalmente incluyen el apoyo a los padres y su formación, la educación preescolar y la atención al niño.
Otros programas preventivos prometedores son:
  • los destinados a prevenir los traumatismos craneoencefálicos por maltrato. Generalmente se trata de programas hospitalarios mediante los cuales se informa a los nuevos padres de los peligros de zarandear a los niños pequeños y de cómo afrontar el problema de los niños con llanto inconsolable.
  • los destinados a prevenir los abusos sexuales en la infancia. Generalmente se realizan en las escuelas y les enseñan a los niños:
    • la propiedad de su cuerpo;
    • las diferencias entre los contactos normales y los tocamientos impúdicos;
    • cómo reconocer las situaciones de abuso;
    • cómo decir "no";
    • cómo revelar los abusos a un adulto en el que confíen.
Estos programas son eficaces para reforzar los factores de protección frente al abuso sexual en la infancia (por ejemplo, el conocimiento del abuso sexual y los comportamientos protectores), pero no hay pruebas de que reduzcan otros tipos de abusos.
Cuanto antes se producen estas intervenciones en la vida del niño mayores son los beneficios que le pueden aportar a él (por ejemplo, desarrollo cognitivo, competencias conductuales y sociales, logros educacionales) y a la sociedad (por ejemplo, reducción de la delincuencia).
Además, el reconocimiento precoz de los casos y la asistencia continua a las víctimas y sus familias pueden ayudar a reducir la recurrencia del maltrato y a paliar sus consecuencias.
Para maximizar los efectos de la prevención y la atención, la OMS recomienda que las intervenciones se realicen en un marco de salud pública y en cuatro fases:
  • definición del problemas;
  • identificación de las causas y los factores de riesgo;
  • creación y puesta a prueba de intervenciones destinadas a minimizar los factores de riesgo, y
  • difusión de información sobre la eficacia de las intervenciones y expansión de la aplicación de las intervenciones de eficacia demostrada.

La respuesta de la OMS

En colaboración con distintos asociados, la OMS:
  • ofrece orientación técnica y normativa basada en datos científicos para prevenir el maltrato infantil;
  • promueve el aumento del apoyo a la prevención del maltrato infantil basada en datos científicos y las inversiones internacionales en esta esfera;
  • presta apoyo técnico a los programas de prevención del maltrato infantil basados en datos científicos de varios países de bajos y medianos ingresos.
Para mayor información, favor de contactar:
Centro de prensa de la OMS
Teléfono: +41 22 791 2222
E-mail: mediainquiries@who.int
Fuente: Organización Mundial de la Salud


martes, 2 de abril de 2013

Por un Uso Seguro y Confiable del Celular: Sexting

¿Sabías que el sexting se puede convertir en la antesala a los delitos cibernéticos como el ciberbullying y la extorsión?

Desde el momento en que se decide enviar un mensaje erótico se pierde su control y puede ser objeto de una cantidad de reenvío a destinatarios que ni siquiera conocemos y que pueden llegar a hacerles mucho daño a nuestros hijos

Al sexting se le conoce generalmente como al envío de información tipo vídeos y fotos con alto contenido erótico y sexual a través del celular.

No tenemos en nuestros manos un estudio detallado que no determine cuál es la cantidad exacta de jóvenes que utilizan esta práctica, pero nos encontramos alarmados por los daños emocionales y psicológicos que les causa esta práctica a nuestros hijos.

Estudios demuestran que el 95% de los jóvenes tiene un perfil en Facebook, que es un medio que les permite intercambiar más fácilmente todo tipo de material con sus contactos.

Las niñas entre los 15 y 16 años son las que menos temor presentan a hacerse fotografías desnudas, semidesnudas o con poses insinuantes, la mayoría de las ocasiones lo hacen para dárselos a sus novios sin darse cuenta del grave error que cometen y lo que después pueden hacer estos chicos con estas fotos.

Las ganas y la necesidad que muestran las niñas de volverse populares hacen que sobrepasen los límites y cometan errores muchas veces irreversibles.. esta práctica se convierte en una bomba de tiempo.

Es triste aceptar que hoy en día nuestros jóvenes tienen menos escrúpulos, y también es muy alarmante evidenciar de qué manera son las niñas quienes toman la iniciativa de tomarse fotos y subirlas a la red.

Hoy en día la mejor herramienta que tenemos para darles a nuestros hijos es promover el uso seguro y confiable del celular.

Nuestros hijos se sienten presionados por sus amigos, ya que tanto chicas como chicos mencionan la presión que ellas sufren por parte de sus novios, ligues o extraños para intercambiar imágenes sexuales. Ellas indicaron que simplemente ver imágenes de otras chicas que practican sexting, las empuja sutilmente a implicarse en ello. Algo sorprendente que mostró la encuesta es que tanto ellos como ellas reconocieron haber reenviado imágenes de personas (conocido o no) desnudas sin siquiera haber mirado primero la fotografía.

En 2010 el 90% de los adolescentes australianos de entre 15 y 17 años tenía teléfono móvil. este complejo fenómeno en constante mutación que es el sexting requiere un diálogo permanente para enfrentar y evitar las consecuencias negativas del mismo entre los jóvenes.

Los menores son más vulnerables a enviar estos contenidos debido a que no son conscientes de la importancia de la privacidad y de los riesgos que traer consigo. El sexting se ha convertido paulatinamente en una moda entre adolescentes que se confunde entra las travesuras y la pornografía.

Este tipo de “juegos peligrosos” que involucran fotografiarse desnudos los divierten cada vez más sin pensar en el daño emocional que causan a los dueños de esas fotografías al estar circulando por la red, o al caer en una red de explotación sexual; sin contar los daños que se causan a los jóvenes como es la adicción al celular. Algunos lo hacen por diversión, por provocación y por imitar a sus amigos, pero lo que no sospechan es que pueden ser realmente humillados y llegar a darse cuenta que lo que pensaban que era divertido se puede llegar a convertir en una pesadilla que los perseguirá durante años.

Más allá de los problemas legales que el sexting acarrea ,trae problemas emocionales en nuestros hijos, ellos no conocen los riesgos que trae la internet porque nacieron con ella.

La culpa de este fenómeno no la tiene la internet, ni la telefonía celular ni las redes sociales en sí mismas, los adolescentes no perciben la diferencia entre lo que es público y lo que es privado. Todo lo que hacen por la web o por el celular creen que no pertenece a sus actividades reales.

A pesar de que los padres ignoremos cuáles son y cómo funcionan las nuevas tecnologías, debemos establecer una conexión entre la educación para la vida real de nuestros hijos y la educación para la vida digital.

Es importante que los padres, madres y educadores seamos capaces de trasladar a los menores la confianza suficiente como para que, ante una incidencia en la Red, recurran a nuestra ayuda o a la opinión experta de un adulto.

Gracias


Padres Expertos, Dedicados a Combatir el Bullying

domingo, 3 de marzo de 2013

Educar un hijo adolescente independiente y autónomo


En el desarrollo natural de la vida, todos pasamos de la dependencia pasiva de cuando somos bebés y niños hasta la independencia activa de la fase adulta. En el medio del camino está la adolescencia. Por eso es muy importante aprender a educar a nuestros hijos adolescentes en la independencia y la autonomía.

Por eso es tarea de los padres propiciar y ayudar al joven a en su desarrollo personal, prepararlos para que progresivamente se valgan más por sí mismos y aprendan cada día más a pensar, sentir, valorar y actuar por cuenta propia y dirigir sus destinos.

Educar el adolescente a un proyecto de vida.

Es primordial para la formación de la personalidad del joven adolescente, establecer una jerarquía de valores y proponerse objetivos o metas que orienten y den sentido a su vida y que le permitan hacer elecciones, tomar decisiones y hacer planes de vida.

Para educar a los hijos adolescentes para que sean independientes y autónomos, los padres deberían proporcionarles asistencia, oportunidades, experiencias, valores, ejemplos y modelos que les posibiliten trazar un plan de vida. Un plan de vida abarca decisiones en diversas facetas de la vida: personales, familiar, social, vocacional y laboral. En cada una de estas áreas de la vida las situaciones concretas les plantean a las adolescentes opciones, encrucijadas, dilemas, ante los que deben tomar un rumbo, una ruta.

Hablamos de ayudar, no de obligar o decidir en nombre del hijo adolescente. No tenemos que decirles qué decisión tomar, sino preparar y formar a los hijos a pensar, juzgar y actuar por sí mismos, iluminándoles los caminos que enfrentan, por la mayor experiencia que tenemos los padres, pero animándoles para que escojan, asuman posturas y den los pasos responsables en sus vidas.
Fuente: http://guiajuvenil.com

sábado, 2 de marzo de 2013

Bondades y Peligros del Mundo 2.0

Facebook, Twitter, MySpace, LinkedIn y Flickr son sólo algunas de las redes sociales de moda donde niños, adolescentes y adultos de todas las edades pasan largas horas jugando, chateando, compartiendo fotos y haciendo nuevas amistades en línea

No cabe la menor duda de que las redes sociales han dejado de ser una simple moda juvenil para convertirse en un globalizado fenómeno de masas que ha revolucionado la manera en que las personas se comunican hoy en día. Desde que la internet irrumpió en los hogares de todo el planeta a mediados de la década del noventa, las salas de chat, los juegos en línea, los foros, los blogs y los perfiles públicos se han multiplicado de manera exponencial hasta llegar a formar parte esencial de nuestras vidas.

Su utilidad ha quedado plenamente demostrada en situaciones de crisis o emergencias, tal y como sucedió durante los terremotos de Chile y Haití, o en las protestas de Irán tras las elecciones presidenciales del 2009. En las redes sociales circulan campañas valiosísimas de carácter humanitario, ambientalistas o en pro de los derechos animales. Además sirven como plataformas para el reencuentro de familiares, viejas amistades y para realizar convocatorias masivas a eventos de cualquier tipo.

Expertos en el tema han resumido las bondades de la web 2.0 adoptando el término “inteligencia colectiva” para referirse a la gran comunidad virtual que está permanentemente a la disposición de sus usuarios con el propósito de ayudarles a resolver casi cualquier problema o duda que se les presente sobre un tema en particular. En segundos, es posible consultar a otras personas y acceder a información de primera mano para realizar investigaciones, trabajos y tareas del colegio o la universidad (siempre respetando la fuente utilizada claro está), conseguir direcciones, saber el estado del tráfico o del clima en determinada zona, región, país, etc.

Riesgos

Sin embargo, estas redes tienen un lado oscuro. Al revelar tanta información sobre sus usuarios, detalles personales e íntimos sobre sus vidas (y además de manera pública), se exponen a una serie de peligros, entre los más comunes el chantaje, la extorsión, la difamación, el acoso sexual e incluso el secuestro.

Según fuentes policiales, los criminales tienen como base de datos los blogs y los perfiles de Facebook, Sónico o Hi5 de sus posibles víctimas para recopilar datos y conocer detalles como el rostro, el domicilio, las pertenencias, los carros, las fotos de viajes y así determinar el nivel socio-económico de la persona que están acechando.

Antes, a los delincuentes les resultaba mucho más difícil acceder a esta data y elegir a los posibles candidatos a secuestro, pero ahora, con la información que suben las personas de manera voluntaria a la red ya no necesitan de largas investigaciones.

Los menores de edad son especialmente vulnerables. A partir de los 12 años, cuando los jóvenes ingresan a secundaria, es cuando se da un mayor incremento en el uso de estos sitios web, sin embargo, cada vez entran con más frecuencia niños y niñas con menos años. A menor edad, los riesgos de las redes son mayores, ya que no se posee la madurez suficiente para saber decir que no, y se desconoce todo lo que lleva implícito conceptos como el de privacidad e intimidad.

A los 12 años o menos, los chicos no son conscientes de que todo lo que suben a la red (fotos, videos, información) deja un rastro digital que puede exponerlos en un futuro a situaciones de riesgo como el acoso, el chantaje, la difamación, las solicitudes de adultos con fines sexuales, etc.

¿Con quién se relaciona mi hijo? ¿A quién puede llegar a conocer? ¿Qué nivel de seguridad hay en esos contactos? ¿Qué objetivos tienen quienes participan en las redes sociales?, son algunas de las preguntas que se hacen los padres y representantes que, en muchos casos, jamás han participado en ninguna de estas redes.

Recomendaciones

La moraleja es que si somos precavidos en el mundo real también debemos serlo en el ciberespacio: no damos información a extraños, no abrimos la puerta a cualquiera y ponemos alarmas en nuestras propiedades, etc. Instituciones venezolanas como Cecodap (Centro Comunitario de Aprendizaje), recomiendan no publicar fotografías de la familia o personales en situaciones comprometedoras ya que puede resultar peligroso, aplicar el criterio de bajo perfil en Internet, no colgar información que puedan ponernos en riesgo, y cambiar la configuración de privacidad de la cuenta de estas redes para que únicamente los amigos puedan acceder.

Según los especialistas, conocer a cabalidad las herramientas de seguridad que este tipo de sitios ofrece, es la mejor arma para combatir cualquiera de estos peligros, por lo que no es necesario llegar a eliminar o privarse de la oportunidad de formar de una comunidad virtual en la que, como vimos anteriormente, también se pueden encontrar beneficios.

En el caso de los padres y madres de familia, deben tener la responsabilidad de conocer qué hacen sus hijos con la computadora, y entender los riesgos que existen en Internet. Es recomendable que entren y participen también en estas redes, conozcan su funcionamiento y no las vean únicamente como fuente de peligro.

En España, un creciente número de escuelas y colegios vienen implementando talleres para padres y docentes con el objetivo de proporcionarles herramientas que les permita comprender los retos y riesgos que afrontan los niños y adolescentes en la red, y en consecuencia, tomar medidas de seguridad.

Con el uso adecuado y controlado de este tipo de herramientas, haremos de nuestra estadía en línea, y la de nuestros hijos, una experiencia más segura y confortable, y podremos disfrutar de todos los beneficios que las redes sociales tienen para ofrecer, nunca dando mensajes de prohibición, pero sí orientando lo que ellos hacen con las nuevas tecnologías.

Carlos J. Mascareño
Especialista en periodismo digital


viernes, 22 de febrero de 2013

Lo que Debes Saber Acerca del Bullying

En general los padres solemos estar al estar al margen del problema, debido a que –aún en situaciones graves- el grupo mantiene la ley del silencio, que consiste en no decirle nada a nadie por miedo a que el grupo lo cuestione o en el peor de los casos por también llegar a ser víctima.

1. Lo que menos debes hacer cuando te encuentres en una situación de Bullying es tomarte la agresión como propia y amenazarlo fuera de las instalaciones del colegio.

2. Tampoco debes impulsar a Tu hijo a solucionar su dolor con más presión, por ejemplo diciéndole: “no te dejes pegar” o “tienes que ser más fuerte”, produce siempre el efecto contrario, se sienten más débiles. Ten en cuenta que ya lleva varios meses sin poder resolver esta situación y le será aún más doloroso sentir que se le exige utilizar la violencia contra alguien que lo trata con violencia, y frente al cual no ha podido defenderse hasta ahora. La violencia no conduce a nada bueno ni tampoco productivo.

3. No debes ocasionar escándalos en el colegio, ni con el profesor ni con los padres del niño agresor.

4. No sobreprotejas a tu hijo cuando está siendo víctima, o alejarlo permanentemente de situaciones conflictivas no es la solución, tampoco pensar que cambiarlo de colegio funcionará. Tampoco da buenos resultados permitir que el niño falte frecuentemente al colegio por temor a la agresión. Ten mucho cuidado en esto, el que falte a clases sólo aumentará el problema al momento que regrese, puesto que su agresor siempre lo estará esperando.

4. No dejes de darle toda la importancia que merece el problema, ya sea negando su existencia u obligando al hijo a que se someta a su hostigador, argumentando que cuando se le pase dejará de molestarlo.

5. Consentir el maltrato de un niño o adolescente contra otro es permitir que haya más víctimas de los abusos. El abuso no es “normal” entre escolares, ni “se trata sólo de bromas”. Es importante enseñar a los espectadores pasivos a que cuando vean que un compañero está en esa situación desfavorable se lo digan a su profesor. La violencia, física o moral y el abuso no se pueden consentir.

Tampoco el grupo ni la víctima deben aguantar. Simplemente porque, cuando la ola de violencia se pone en marcha, cada día es peor: ya nadie sabe quién es su amigo y quién no. Por otra parte, si la víctima y el resto de los compañeros que no quieren participar de la violencia aguantan sin decírselo a nadie, pronto el acosador creerá que puede seguir abusando. Aproximadamente el 25% de los agresores que se han acostumbrado a intimidar para lograr sus objetivos terminan teniendo problemas con la justicia en la adolescencia, e incluso antes.

• Si apoyas emocionalmente a tu hijo, superará más rápido y fácil el problema. Tranquilízalo y muéstrale tu apoyo diciéndole que no es su culpa que esto suceda, y que a cualquiera persona le podría situación, ya que cualquier niño o joven puede ser víctima de bullying.

• Los padres debemos permanecer en calma y no reaccionar con violencia hacia el colegio o el agresor, ya que no solucionará así el problema; no modelará formas adecuadas de solucionar conflictos, que enseñe a sus hijos frente a futuros problemas. Es importante enseñar a solucionar los conflictos pacíficamente, a pesar del dolor que se sienta.

• Acércate a conversar con el profesor , con una actitud positiva, colaboradora; informale la situación de su hijo/a (lo que le está sucediendo y lo afectado que se encuentra emocional y socialmente), y preguntale qué sabe al respecto. Pídele ayuda explícitamente, porque tu hijo/a lo está pasando muy mal hace muchos meses y ningún adulto se había dado cuenta (ni él, ni el profesor).

• Solicita al profesor/a que investigue la situación a la brevedad, dada la gravedad del problema, acordando una reunión en los próximos días, para conocer de manera más completa la situación. El profesor deberá comprometerse a entrevistar al acosador y algunos alumnos clave, e indagar con mucho cuidado el problema buscando no aumentar la situación de desprotección del niño/a o joven afectado.

• Es esperable que junto al profesor participe el psicólogo/a u orientador/a del colegio, para facilitar un buen manejo del problema, y buscar las mejores soluciones. También es importante que la dirección del colegio esté al tanto de la situación y del curso de las intervenciones.

• Para frenar el círculo vicioso de esta forma de violencia escolar es fundamental buscar acuerdo y trabajar en conjunto la familia y el colegio, y deben participar tanto los padres del niño/a o joven acosado, como los de los padres del acosador (al menos en reuniones por separado). Para todos es importante que este problema sea resuelto. Para los padres del niño que está intimidando también puede ser una sorpresa muy dolorosa, o puede que ya se sientan superados por la situación. Por eso lo importante es invitarlos respetuosamente a colaborar en la pronta solución.

• Dependiendo de la gravedad del problema el colegio deberá sancionar a los involucrados. Según la gravedad del caso e historial del estudiante responsable, se dan días de suspensión y/o matrícula condicional por un cierto período de tiempo, restricción en privilegios escolares, entre otros.

• Es importante que haya consecuencias frente a las malas conductas, sin embargo el foco debiera ser “formar” en vez de “reprimir”. Siempre se presentarán problemas graves y no tan graves en los colegios, lo importante es tener planes de prevención, y cuando ocurran los problemas tener mecanismos que refuercen la formación que están recibiendo los alumnos.

• En este sentido, es fundamental que se “repare” el daño y las relaciones interpersonales en el curso afectado, y no centrarse sólo en solidarizar con la víctima y excluir al victimario; esto último no forma.

• Los profesores pueden recurrir a diversas estrategias de manejo de estos problemas en su sala de clases y con los niños o jóvenes afectados. Le sugerimos ver el recurso educativo para profesores “Estrategias para enfrentar los malos tratos y al bullying en el colegio” que se encuentra en el Portal Educarchile Esencial en la sección Docentes.

• En caso de ser necesario, el colegio deberá exigir a los padres del niño/a o joven acosador, asistir al psicólogo para que sea ayudado en resolver adecuadamente esta situación.

• Por supuesto que es importante ayudar al hijo/a a recuperar sus amistades o hacer algunas nuevas,eso le ayudará a dejar atrás el dolor y retomar sus actividades e intereses.

Es fundamental entonces que los adultos intervengan en las situaciones de bullying, si no el daño puede ser tan profundo y doloroso que atraerá aún más problemas tanto a la víctima como a los victimarios.

Gracias,
PadresExpertos.com

martes, 29 de enero de 2013

El Peligro del Sexting

Realmente hoy en día estamos como padres en un constante riesgo de que nuestros hijos tengan problemas en internet , en sus teléfonos móviles y en sus computadores.

Conocemos cifras que el 24% de los jóvenes entre 15 y 17 años ha sufrido de sexting (contracción de sex y texting; es un anglicismo de nuevo cuño para referirse al envío de contenidos eróticos o pornográficos por medio de teléfonos móviles. Comenzó haciendo referencia al envío de SMS de naturaleza sexual. No sostiene ninguna relación y no se debe confundir el envío de vídeos de índole pornográfico con el término "Sexting". Es una práctica común entre jóvenes, y cada vez más entre adolescentes. También se usa en castellano sexteo)  y lo ha practicado también.

La verdad, es imposible que nuestros hijos no accedan a estas tecnologías, pero insistimos que esto debe ser custodiado y cuidado tal como le prestamos atención al consumo de alcohol de drogas de sustancias psicoactivas etc.

El sexting que se refiere al envío de contenidos pornográficos a través de la telefonía celular sin el consentimiento de su dueño.

Tenemos la noticia de una imagen desnuda de una niña de 14 años de edad . Varias semanas antes de que ocurriera, Margarita, una estudiante del noveno grado en una escuela secundaria en Olympia, Washington. Ella conoció a un chico lindo que le pidió una foto. Con la esperanza de ser novia de este chico y sin siquiera analizar las consecuencias de sus actos, Margarita envió la foto desnuda a su amigo, pero sin siquiera sospechar que cuando ellos terminaron su relación esta imagen fue difundida . Luego una de sus amigas fue quien envió la foto al listado de sus amigos.

Según el New York Times, el plazo de 24 horas “cientos, posiblemente miles, de estudiantes” en cuatro escuelas diferentes medios recibió y transmitió la imagen.
En poco tiempo Margarita comenzó a recibir los textos provocativos de los muchachos que no conocía, junto con las advertencias de sus amigos. El hijo del director de su escuela, incluso recibió el texto, y pronto la policía tomó el caso “, un intento sin cuartel para destruir a alguien sin pensar en las consecuencias.

Las detenciones fueron realizadas, tanto de la chica que difundió el texto, del amigo que le ayudó, y por supuesto el ex novio de Margarita.

Nos preguntamos cual es la intención de un joven al utilizar una imagen de sexo en su teléfono para enamorar a una chica? Cuál es el sentido de este acto? Por qué lo hacen?. Aquí tenemos varias razones:

1. Creen que la imagen estará segura en el teléfono y no saldrá de allí de ninguna manera, no se imaginan que puede ser objeto de un robo o de un extravío del teléfono del dueño o de una mala broma.
2. Piensan que están verdaderamente enamorados, y que esa persona jamás lo va a defraudar, puesto que carecen de experiencia vital para discernir que las personas y las circunstancias cambian en la vida.
3. Se tiene a esta edad una plenitud hormonal que dispara todas las emociones de poder,y el tener este tipo de fotos les realza su género-
4. Desconocen las consecuencias que para su vida puede llegar a tener el hecho de que esa imagen comprometida sea de dominio público.
5. La natural falta de percepción del riesgo que acompaña a la adolescencia y el espíritu transgresor desencadenan ciertos desafíos. En algunos casos resulta simplemente divertido, en otros, sirve para coquetear o dar otro contenido a una relación.


Como siempre, te invitamos a que estés alerta de todas las conductas, amigos y relaciones de tus hijos, qué hacen, cuando lo hacen y cómo lo hacen.


Fuente:
http://hijosypadres.wordpress.com

lunes, 28 de enero de 2013

El alcohol

Beber o no alcohol es una decisión personal que, más tarde o más temprano, todos debemos tomar. Este artículo proporciona información sobre el alcohol, incluyendo la manera en que afecta tu cuerpo, para que puedas tomar una decisión con fundamentos.


¿Qué es el alcohol?

El alcohol se obtiene por medio de la fermentación de cereales, frutas o vegetales. La fermentación es un proceso que utiliza levadura o bacterias para modificar el azúcar de los alimentos y transformarla en alcohol. La fermentación se utiliza para elaborar muchos productos necesarios: desde queso hasta medicamentos. El alcohol adopta distintas formas y se puede utilizar como limpiador, antiséptico o sedante.

Por lo tanto, si el alcohol es un producto natural, ¿por qué los adolescentes deben tener cuidado cuando lo beben? Cuando las personas beben alcohol, éste ingresa en el torrente sanguíneo. Desde allí, afecta el sistema nervioso central (el cerebro y la columna vertebral), que controla prácticamente todas las funciones del cuerpo.

¿De qué manera afecta al cuerpo?

El alcohol es un depresivo. Esto significa que hace más lento el funcionamiento del sistema nervioso central. El alcohol, en realidad, bloquea algunos de los mensajes que intentan llegar al cerebro. Esto altera las percepciones, las emociones, los movimientos, la vista y el oído de una persona.

En cantidades muy pequeñas, el alcohol puede ayudar a que una persona se sienta más relajada o menos ansiosa. Una mayor cantidad de alcohol provoca cambios más grandes en el cerebro y produce una intoxicación. La gente que bebe cantidades excesivas de alcohol suele tambalearse, pierde la coordinación y tiene dificultad al hablar. Es probable que estas personas se sientan confundidas y desorientadas. Dependiendo del individuo, la intoxicación puede hacer que una persona se muestre simpática y conversadora o agresiva y enojada. Los tiempos de reacción se vuelven mucho más lentos; por eso es que se aconseja no conducir cuando uno bebe. Las personas intoxicadas llegan a pensar que se están moviendo correctamente cuando, en realidad, sucede todo lo contrario. Es posible que actúen de una manera completamente diferente de la habitual.

Si se toman grandes cantidades de alcohol en un lapso de tiempo breve, puede haber envenenamiento por alcohol. El envenenamiento por alcohol es exactamente lo que estás pensando: el cuerpo está envenenado o intoxicado con grandes cantidades de alcohol. El primer síntoma del envenenamiento por alcohol son los vómitos violentos, porque el cuerpo intenta deshacerse del alcohol. Otras consecuencias son la soñolencia excesiva, la pérdida de la conciencia, dificultades para respirar, una peligrosa baja del azúcar en sangre, convulsiones o incluso la muerte.

¿Por qué beben los adolescentes?

Durante la adolescencia, es común que se experimente con el alcohol. Algunos de los motivos por los que los adolescentes beben alcohol o prueban las drogas son los siguientes:

  • por curiosidad
  • para sentirse bien, reducir el estrés y relajarse
  • para no sentirse diferentes
  • para parecer mayores
Desde que son muy pequeños, los niños ven mensajes publicitarios con gente hermosa que disfruta de la vida... y del alcohol. Y como muchos padres y otros adultos beben alcohol en reuniones sociales ?por ejemplo, beben cerveza o vino durante una cena?, muchos adolescentes creen que el alcohol es inofensivo.

¿Por qué no debo beber alcohol?

Si bien en los Estados Unidos es ilegal beber alcohol antes de cumplir 21 años, la mayoría de los adolescentes tiene acceso a las bebidas alcohólicas. Por lo tanto, eres tú quien tiene que tomar una decisión respecto de las bebidas. Además de la posibilidad de convertirte en adicto, beber alcohol conlleva algunas desventajas:

El castigo es severo. Los adolescentes que beben alcohol corren el riesgo de tener problemas obvios con la ley (es ilegal y podrían arrestarte). Los adolescentes que beben alcohol también tienen más probabilidades de involucrarse en peleas y de cometer delitos que quienes no beben.

Las personas que beben en forma regular suelen tener problemas en la escuela: la bebida puede afectar la capacidad para estudiar y sacarse buenas notas, además de afectar el desempeño deportivo (por la falta de coordinación).

Puedes parecer realmente tonto. La impresión es que la bebida te hace más atractivo, pero los cambios que ocasiona el alcohol en el sistema nervioso pueden llevar a que una persona haga tonterías o cosas vergonzantes, como vomitar o hacerse pis encima. La bebida también produce mal aliento, y a nadie le gusta tener una resaca.

El alcohol pone en riesgo tu salud. Los adolescentes que beben alcohol tienen más probabilidades de ser sexualmente activos y de tener relaciones sexuales sin protección y de manera insegura. Si quedas embarazada o contraes una enfermedad de transmisión sexual, tu vida cambiará — o, lo que es peor, llegará a su fin — . Además, el riesgo de que te lastimes — incluso con lesiones fatales — es más alto si estás bajo la influencia del alcohol. La mitad de todas las muertes por ahogamiento entre varones adolescentes están relacionadas con el uso de alcohol. El consumo de alcohol aumenta considerablemente las posibilidades de que un adolescente termine involucrado en un accidente de tránsito o un homicidio, o de que cometa suicidio.

Los adolescentes que beben también tienen más probabilidades de engordar o padecer problemas de salud. Un estudio realizado por la Universidad de Washington reveló que las personas que consumían normalmente cinco o más bebidas alcohólicas, una detrás de la otra, desde los 13 años, eran más propensas al sobrepeso o a la hipertensión a la edad de 24 años que aquellas que no bebían alcohol. Las personas que continúan bebiendo mucho alcohol durante la edad adulta corren el riesgo de dañar órganos tales como el hígado, el corazón o el cerebro.

¿Cómo puedo evitar el consumo de alcohol?

Si todos tus amigos beben alcohol y no deseas hacer lo mismo, puede resultar difícil decir "no, gracias". Nadie quiere arriesgarse a sentirse rechazado o dejado de lado. Cada persona debe encontrar su estrategia para rechazar el consumo de alcohol. Algunas descubren que les es más fácil decir que no sin dar ninguna explicación; otras sienten que es mejor si expresan sus motivos (por ejemplo, "yo no consumo alcohol", "tengo un partido mañana" o "mi tío murió a causa del alcohol").

Si rechazar el alcohol te hace sentir incómodo ante las personas que conoces, échale la culpa a tus padres o a otra persona adulta. Si dices "mis padres me vendrán a buscar muy pronto", "ya me metí en serios problemas por beber alcohol, no puedo volver a hacerlo" o "el entrenador me mataría", tal vez te resulte más fácil rehusarte a beber alcohol.

Si vas a ir a una fiesta y sabes que habrá bebidas alcohólicas, piensa en una estrategia de antemano. Por ejemplo, tú y un amigo podrían ponerse de acuerdo en alguna señal que indique que es hora de retirarse. También puedes asegurarte de tener otros planes además de matar el tiempo en el sótano de alguna casa bebiendo cerveza durante toda la noche. Planea una salida al cine, al centro comercial, a un concierto o a un evento deportivo. También podrías convocar a tus amigos para formar un equipo de voleibol, bowling o softball; cualquier actividad que los mantenga en movimiento.

Quienes poseen una autoestima elevada tienen menos posibilidades de convertirse en bebedores con problemas que quienes poseen baja autoestima.

¿Dónde puedo conseguir ayuda?

Si consideras que tienes problemas con las bebidas alcohólicas, busca ayuda cuanto antes. Lo mejor es hablar con un adulto en quien confíes; si te resulta imposible enfrentar a tus padres, habla con tu doctor, con un consejero escolar, con un sacerdote, una tía o un tío. A algunas personas puede resultarles difícil hablar de estos temas con adultos, pero una persona comprensiva que tenga la posibilidad de ayudar puede enviar a los estudiantes a ver a un consejero especializado en drogas y alcohol para que realice una evaluación y brinde tratamiento. En algunos estados, el tratamiento es completamente confidencial. Después de evaluar el problema de un adolescente, un consejero puede recomendar una estadía breve en un centro de rehabilitación o un tratamiento ambulatorio. Estos centros de tratamiento ayudan a las personas a superar gradualmente la dependencia física y psicológica del alcohol.

¿Qué puedo hacer si me preocupa el consumo de alcohol de otra persona?

Muchas personas viven en hogares en los que un padre u otro miembro de la familia bebe demasiado alcohol. Esto puede hacerte enojar, sentir miedo y deprimirte. Muchas personas no pueden controlar su adicción al alcohol sin ayuda. Esto no significa que te quieran menos o se preocupen menos por ti. El alcoholismo es una enfermedad y debe ser tratada igual que otras enfermedades.

Las personas alcohólicas no pueden dejar de beber hasta que no están preparadas para admitir que tienen un problema y reciben ayuda. Esto puede hacer que los miembros de la familia y los seres queridos se sientan inútiles. La buena noticia es que puedes conseguir ayuda en muchos lugares: un adulto comprensivo, como un consejero, o un pariente o hermano mayor comprenderá por lo que estás pasando. También existen organizaciones profesionales, como Alateen, que pueden ayudarte. (Haz clic en la ficha Recursos ubicada a la derecha de este artículo para ver una lista parcial de recursos útiles).

Si estás preocupado porque un amigo tuyo consume alcohol, asegúrate de que no corra peligro. Por ejemplo, no dejes que conduzca un automóvil si ha estado bebiendo. Si puedes, intenta evitar que tus amigos que han estado bebiendo hagan algo peligroso, como intentar regresar a casa caminando de noche o comenzar una pelea. Y también protégete a ti mismo. No te subas a un auto con alguien que ha estado bebiendo, aunque esa persona sea quien debe llevarte a tu casa; por el contrario, pídele a un adulto sobrio que te lleve o llama un taxi.

Todos decidimos si bebemos y cuánto; incluso los adultos. Puedes disfrutar de una fiesta o de otro evento con la misma intensidad, o más intensamente, si no consumes alcohol. Y como tu sistema nervioso central estará trabajando como debe, ¡recordarás mejor lo bien que lo pasaste!

Fuente: 
http://kidshealth.org