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domingo, 8 de junio de 2014

Tipos de rupturas

Ruptura rápida: La mujer se va en cuanto aparecen las primeras manifestaciones de violencia.
Tiene el grado de estudios necesario para encontrar un trabajo.
Tiene amigos con los que contar.
No tiene pasado familiar de violencia.
Tiene alternativas, conoce recursos y tiene acceso a ellos.
Tiene una buena autoestima.

Ruptura a disgustos: Se separa tras varios años de soportar violencia, después de haber intentado salvar la relación. Reduce su culpabilidad puesto que ha hecho todo lo que ella pensaba que podía salvar su pareja.
Ha puesto medios para poner fin a la violencia.
Ha buscado ayuda: psiquiátrica, alcohólicos anónimos, etc…
Ha intentado salvar su matrimonio.
Su decisión ha sido pensada y meditada.
Evalúa que el precio del abuso es demasiado alto para ella y los niños, y decide irse.

Ruptura evolutiva:
Abandona la relación y vuelve sucesivas veces, hasta adquirir el convencimiento de que es preferible afrontarlos problemas derivados de la separación que soportar la tortura de semejante relación.
La violencia se añade a la dificultad de irse.
Tiene baja autoestima
No conoce los recursos.
Tiene dificultades económicas.
Tiene pocas posibilidades de trabajar fuera de casa.
Tiene la responsabilidad de los hijos teme la soledad.
Se siente aislada.

Así pues la experiencia de la ruptura debe haber permitido algunas adquisiciones o aportado respuestas importantes a la mujer maltratada. Por su parte, el agresor, se siente reforzado por el regreso de su víctima (hace lo que quiere, de todos modos ella vuelve siempre). Se siente con autoridad para reiniciar, en algún momento, comportamientos violentos puesto que sabe que la víctima le pertenece.

Fuente: 
Campaña Por La No Violencia Contra Las Mujeres

viernes, 11 de abril de 2014

Algunos mitos sobre la sexualidad femenina

El tema de la sexualidad es uno de los que menos se habla y que, por lo mismo, tiene más mitos. Estos mitos han surgido de la necesidad de decir algo cuando no se sabía responder a tantas dudas o "misterios" de la sexualidad. Las respuestas de "boca en boca" y también el decir que "siempre ha sido así" hacen que se busquen las respuestas aún menos.

Dentro del tema de la sexualidad, es la femenina la que tiene mayor cantidad de mitos. Esto es porque no todas las mujeres tenemos la misma reacción y también por tantas variables sobre nuestras funciones o placeres.
Para seguir con el proceso de información y crecimiento, iremos desmitificando los mitos más comunes que hay sobre las funciones de la sexualidad femenina.

Mito: Hay diferentes tipos de orgasmos
Por mucho tiempo se ha dicho que el orgasmo se siente diferente si es por el clítoris o si es por la vagina. Esto surge por no conocer que el orgasmo es un placer subjetivo. Esto significa que para cada persona se siente y vive diferente. Ahora se sabe que, siendo un placer, éste se puede obtener estimulando el área genital o también con los puros besos o hasta con una fantasía. Así que no hay dos tipos de orgasmos, sino formas diferentes de llegar al orgasmo.

Mito: La mujer no debe tomar la iniciativa en el sexo.
Esto surge por la idea machista de que el hombre es quien debe tener el control y es quien debe saber sobre sexualidad y enseñar a la mujer. En la actualidad, la mujer tiene poder y control sobre diferentes áreas de su vida y le hace falta hacerlo en la iniciativa sexual. Generalmente, la mujer tampoco lo hace por evitar "el qué dirán", pero cuando ella logra ser segura de sí misma, no verá malo también expresar y decir lo que quiere o no quiere. Además, a muchos hombres les parece interesante y necesario para la relación que ella también tenga voz y voto sobre lo que desea y gusta.

Mito: Para tener un buen encuentro sexual es necesario que el orgasmo sea al mismo tiempo:
Cuando se cree que solo será bueno el encuentro cuando se tengan orgasmos al mismo tiempo, se tiene mucho perdido. La curva de respuesta sexual en los hombres y mujeres no es la misma, entonces llegar a coincidir es difícil. Puede llegar a ser importante por el lado afectivo y lo que esto puede causar; pero no se debe buscar que sea siempre, porque así se perderá todo lo demás que implica un encuentro sexual, desde los sentimientos, hasta las caricias y besos, así como el propio orgasmo.

Mito: Mientras más grite la mujer en la cama, más demuestra que goza.
Este mito surge por las películas de pornografía, ya que ahí se presenta que todas las mujeres gimen fuertemente o gritan cuando están en el orgasmo. La realidad es que, así como cada mujer es diferente en personalidad o desenvolvimiento diario, así es la variedad de expresiones en la cama. Entonces, la forma como expresa el placer no en todas será igual y tampoco será siempre explosiva.

Mito: Cuando llega la menopausia la sexualidad se termina
En el pasado se miraba que la mujer tenía valor solo mientras cumplía la función reproductiva. Conforme los tiempos han avanzado, la edad productiva de la mujer ha ido creciendo; es decir que la mujer puede seguir trabajando y siendo útil hasta edad avanzada, 60, 70, etc. Esto mismo se ve en cuanto a la sexualidad, porque aunque ya no puede quedar embarazada, sí puede seguir disfrutando y también aprendiendo. El detalle que la mujer en la menopausia tiene que cuidar es el chequeo en el doctor, para cuidar las hormonas necesarias para tener lubricación vaginal y también deseo sexual.

Tomando en cuenta esta información y sabiendo que mucho de lo que se dice sobre sexualidad es mito, las invito a siempre buscar respuestas con especialistas y no tener miedos a empezar a conocer la propia sexualidad para lograr disfrutarla más.

Yoshi Alcalá
Psicología y Sexualidad
Licda. Psicología Clínica
Conferencista en temas de Sexualidad

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Bullying Femenino: Mujer Contra Mujer

Existen mujeres de las que prefiero no estar cerca!! Las bullies.A veces pensamos que esta etapa de la agresora va a terminar durante la época escolar, pero no es asi, nos equivocamos y bastante .Son mujeres malvadas que comenzaron desde pequeñas. No eligen sanarse. Fueron y serán. Lo escribimos de manera rotunda porque es rotundo.

Pero hemos observado que el bullying femenino se recrudece después de los 40/50. Como si el vivir a la otra como una amenaza imaginaria alcanzara extremos telúricos. Las bullies se desatan. Como si existiera en ellas un algo dolorosísimo que registra los cambios de edad, sobre todo, como pérdida. Ninguna tiene más logros por denigrar a la otra. Pero es la manera más rápida de descargar rabias, negar carencias. Tapar —con un mínimo de esfuerzo— ese vacío que traemos dentro.

La bully vuela propagando incomodidad e intentando manipular a las demás, la agresión adolescente en general involucra a tres personas: agresora, víctima y cómplice-testigo.

La agresión femenina adulta suele mantener los lugares. La Agresora que es quien ataca. La amiga o seguidora que es quien generalmente la refuerza . Y las testigos o bystanders que se quedan estupefactas y paralizadas ante las agresiones , generalmente de manera dolorosa y hasta con lágrimas, por miedo a plantarse en lo que es suyo, por prudencia o samaritanismo desplazado: “Es que ella sufre, la comprendo”. La empatía no obliga a soportar de más. Soportar los ataques de una bully podría ser una forma de gozo bien oscuro. Reencontrar un lenguaje descalificador. Que quizá conocimos en la infancia. Y que en algún lado nos tranquiliza tanto como nos daña. Hasta un día. El bullying femenino tiene sus armas: la maledicencia, la intriga, el halago envenenado. El ejercicio de formas raras de espionaje y de control.

El término Relational Agression, lo utilizamos para describir cómo las mujeres podemos usar la amistad o la cercanía para herir, un modo de violencia verbal en los que el daño es infligido con palabras. Como las profesionales del halago envenenado. Una de las formas más eficaces de la agresión femenina: “Qué adorable tu hija. “Qué trabajo tan interesante el tuyo, “Qué buen esposo tienes “, Se ve que tú sí sabes con quién moverte”. Éste nos encanta: “Con lo inteligente que eres, le has de gustar a todos”.

Desde que la “bipolaridad” existe como diagnóstico, una cantidad considerable de mujeres las padecen .Tendríamos que imaginar la bipolaridad como epidemia femenina. ¿Por qué necesitaríamos descalificar a otra, para sentir que nuestro lugar es nuestro?

La agresión es un mecanismo de defensa ante la amenaza que la otra representa” La bullie daña. Porque no soporta el límite de lo que no es o no tiene. Aunque sea y tenga mucho de bello. No le basta. Quiere lo suyo y lo de la otra. ¿Y su víctima cómo se deja? Cuando una persona es clara respecto a lo que espera y toleraría de otros, la tratan de manera más respetuosa.

Sentirse desempoderada mantiene a víctima y bully atrapadas en una trampa. La bully puede sentir que si es menos agresiva no podrá mantener su posición, ¿De imaginario dominio? ¿De completud y superioridad? Para la víctima, sentir que no tiene más opción que la de ser pasiva puede encerrarla en un lugar que invita a más agresiones.

Este tipo de violencia de mujeres como una forma de ejercer “el poder” sobre otras, —principalmente entre adolescentes de secundaria y preparatoria— se caracteriza por la práctica de medidas de “segregación” orientadas a doblar psicológicamente a sus víctimas.
Las niñas que están atravesando por un proceso de hostigamiento o acoso escolar pasan con facilidad de la tristeza y el llanto fácil, y a la depresión se pasa directamente. Las niñas, adolescentes y mujeres son expertas en llevar a cabo el bullying emocional.
Te recomendamos que si estas siendo víctima de acoso y eres una mujer, debes justificarlas con pruebas tales como grabaciones, no te de vergüenza ni temor incluso si se continúas trabajando en la empresa.
Evita las confrontaciones con tu acosadora. Por lo general, en el mobbing se actúa en equipo, así que identifícalos y arma tu propio equipo de seguridad con tus compañeros.
Deja constancia clara de lo que está sucediéndote por escrito o grabado, ya sea encubierta o abiertamente.
Lleva una bitácora de lo que sucede diariamente, cómo venía vestida tu agresora, qué te dijo, en dónde te lo dijo y por qué, y anota quienes atestiguaron el hecho. Con esto, por más hábil que sea tu agresora para defenderse, podrás probar lo que te hizo.

Si el acoso persiste y la situación se va deteriorando, lo mejor es que dejes el trabajo antes de poner en riesgo tu salud e integridad.

La situación es grave si tenemos en cuenta que las mujeres poseen una tendencia cínica a hacer sentir mal a las otras mujeres cuando les tienen envidia, rabia, celos: las mujeres pueden llegar a ser doblemente más crueles que los hombres puesto que usan su capacidad y su inteligencia y su sensibilidad para hacer que su objetivo sea devastado con sus acciones. Es por esto que le llamamos emocional a este tipo de acoso o bullying puesto que se basa en producir en la víctima emociones como la depresión, las fobias , los trastornos alimentarios, las dependencias y codependencias, los miedos, y los dolores psicosomáticos , tristeza, pérdida de autoestima, abulia entre otras emociones .

Emociones que son muy hábiles en hacer sentir a sus presas las mujeres desde niñas a sus víctimas, debido a que como desde pequeñas son conocedoras del arte de manipular o doblegar la mente a través de la disgregación de otras, puesto que usar la fuerza para ellas es poco común como en los niños de su edad, es así como de esta forma la niña que se convertirá en mujer si no es ayudada por su familia y su colegio básicamente cuando crezca y sea mayor podrá tener la tendencia de seguir cometiendo estos actos intimidatorios.

Fuente: Padres Expertos

sábado, 30 de noviembre de 2013

Puedes ir donde Quieras...

Empieza poco a poco a liberarte de las ataduras que te impiden lograr tus metas. 

Cuanto más rápido te puedas despojar de ellas, más pronto verás la luz de tu libertad. La imaginación te puede ayudar a identificar aquellos obstáculos o ataduras que te limitan o te impiden poder alcanzar tus metas. 

También te ayuda a liberarte de esa creencia limitada que no mereces más. Que de la manera que te encuentras, estás bien. 

Quitando lo que una vez te impusiste a ti mismo. Imagínate que el mundo es tuyo y que tienes el poder para alcanzar o adquirir cuanto deseas, sin importar el tamaño, el precio, o la cantidad. 

Tú eres el arquitecto de tu vida, tú eres quien pone los límites, por lo tanto tienes el poder de ensancharlos hasta donde tú quieras y de vivir la vida que quieras, si tan sólo lo puedes creer. Persigue tu visión. Cree que no es tonto ni imposible lo que deseas, y que de veras estás dispuesto a conseguirlo, porque verdaderamente lo quieres. No es necesario que hagas un cambio instantáneo de 360º, lo que se requiere es que poco a poco abras tu mente para considerar las posibilidades que hay a tu alrededor. Para ir de esa creencia de que no se puede, a la de sí se puede, y de no estoy capacitado a la de estoy listo para enfrentar el reto -

Aportación:

sábado, 23 de noviembre de 2013

Hoy quiero que sean ustedes quienes me respondan estas preguntas.


Hoy quiero que sean ustedes quienes me respondan estas preguntas.

¿Por qué nos cuesta tanto dejar las cosas que nos hacen daño?
Hay una máxima del Sr. Thomas Jefferson que admiro mucho:
“Me gustan más los sueños del futuro que la historia del pasado”.

En éste marco, tenemos que aceptar que es muy hermoso vivir con sueños e ilusiones, pero con los pies bien puestos en la tierra.

La historia del pasado, sólo es eso: “pasado”, está muerto y enterrado y no tiene regreso posible. El futuro aún no existe, apenas lo estamos construyéndolo aquí y ahora.
Si tú eres una persona que vive anclada en el pasado, tu presente se tornará en una vida muy accidentada.

No es bueno estar reciclando siempre en lo mismo, girar alrededor del mismo círculo vicioso de quejas y dolores.
¡¡Dejemos ya el pasado atrás!! ¡Soltémoslo!… dejemos que se vaya…

¡Atrevámonos a decirle adiós!

No podemos pasarnos la vida tratando de retener todo aquello que no nos es útil para nada. Aquello que nos estanca en nuestro progreso, superación personal y nos impide crecer como persona. Nos podemos pasar años tratando de reconstruir una relación rota y lo más seguro es que nos quedemos solas, aruñando los techos y paredes de nuestra vida, añorando el tiempo perdido y diciendo: “Quisiera, quisiera, quisiera, cuánto hubiera querido que fuera”… Pero no fue y punto.

Tampoco podemos darnos el lujo de forzar situaciones que sabemos que a la larga se convertirán en nuestra propia trampa, en nuestro propio martirio, en nuestro propio infierno. No podemos definitivamente, ser tan ingratas con nosotras mismas, enclaustrándonos , encasillándonos, sujetándonos al ayer, limitándonos, negándonos a una nueva oportunidad de encontrar nuestra verdadera felicidad.

Si alguien nos lastimó, nos hizo daño, no correspondió a nuestro amor, o no nos respetó ni nos valoró… ¡¡Soltémoslo , dejémoslo ir!! Marquemos nuestra raya, soltemos el ancla, desatemos amarres y librémonos de la esclavitud de todos los recuerdos que atormentan nuestra razón y nuestro corazón. ¡Nosotras valemos demasiado!, dejemos de rogarle, dejemos de buscarle, apartémonos , valorémonos, hagámonos valer, hagámonos oír, hagámonos respetar y respetémonos a nosotras mismas.

A veces nos aferramos a las ofensas pasadas, seguimos lamiendo las heridas añejas ¿para qué? o ¿por qué?.

A ver amigas: ¿Para qué volver a vivir lo que ya nos es bastante conocido y sabemos anticipadamente, que nos volverá a hacer infelices?

¿Por qué seguir siéndole fieles a un recuerdo del ayer que sólo nos produjo daño y dolor?

¿Para qué conservar algo que no nos es útil para nada?

¿Qué sentido tiene que tratemos seguir amando a alguien que ni siquiera quiso aprender a amarse a sí mismo?, mucho menos nos hubiera amado a nosotras como ilusamente lo pretendimos en el pasado.

Aportación:

martes, 12 de noviembre de 2013

Maltrato psicológico para bajar su autoestima

Todo esto tiene un único objetivo, que es minar la autoestima de la víctima, y de hecho así se consigue por lo que cuando se pasa a la parte física, no se sabe cómo reaccionar o incluso se es muy dependiente del otro personal o económica y socialmente.


Con la agresión física pasa igual que con el maltrato psicológico, no se suele pasar de un insulto a una paliza, sino que suele empezar siempre con pequeñas agresiones que no deben ser toleradas y deben ser tenidas en cuenta como alarma de lo que podría suceder con el tiempo y que son:

Empujones.

Zarandeos.

Pellizcos dolorosos.

Una bofetada.

Golpear o lanzar algún objeto de forma violenta mirando a la persona, como queriendo indicar que “golpee la puerta por no darte a ti un puñetazo”.

Tirones del pelo.

Forzar o presionar para tener un acto sexual.

Son gestos de violencia que rara vez dejan marcas físicas, y que empiezan siendo puntuales pero que con el tiempo van a más y derivan en palizas. No hay que olvidar una cosa: que una vez que se ha saltado la barrera del respeto que una persona debe tener a otra, cualquier cosa puede ocurrir, ya no hay marcha atrás y con el tiempo el maltrato irá a más.

Aportación:

viernes, 8 de noviembre de 2013

La violencia doméstica nos concierne a todos

De acuerdo al Centro de Prevención del Maltrato de los Estados Unidos, estos pasos pueden servir a limitar el problema a nivel comunitario:

•Si ves o escuchas evidencia de violencia doméstica, llama a la policía de inmediato.

•Habla en público contra la violencia doméstica. Hay que crear conciencia primero para poder lograr algún cambio a corto y a largo plazo.

•Actúa personalmente contra la violencia doméstica cuando un vecino, un compañero de trabajo, un amigo o un miembro de la familia está involucrado(a) o es víctima de cualquier tipo de abuso.

•Anima a tus vecinos para que la violencia doméstica sea parte de la vigilancia contra el crimen de tu cuadra o vecindario (Crime Watch). De esta manera están pendientes no sólo de los robos y otros delitos, también de la violencia doméstica de tu zona.

•Ayuda a otros a estar informados. Invita a oradores de este tema en la escuela de tus hijos, tu congregación, en tu lugar de empleo, al grupo cívico que pertenezcas… ¡donde puedas y en cuanto puedas!

•Apoya a los programas de consejería sobre violencia doméstica y refugios para sus víctimas.

No permitas que otra persona destruya tu vida. Tampoco permanezcas callada(o) si sospechas que otra persona sufre de abuso. No es fácil, pero toma el primer paso cuanto antes para romper el círculo de la violencia doméstica, en tu hogar o en tu comunidad ¡Nadie merece ser víctima de violencia doméstica!

Aportación:

miércoles, 6 de noviembre de 2013

¡Hombre maltratado por la mujer…es causa de risa!

Observamos una escena en la que el marido maltrata a la mujer: sentimos indignación, nos incomoda, lo desaprobamos y criticamos. Observamos otra escena en donde la mujer es la que maltrata al marido: nos causa gracia, nos reímos y lo aprobamos porque pensamos que el “débil” está venciendo al “fuerte”. Sin embargo, no nos damos cuenta de que en ambas escenas, se está ejerciendo violencia. Ejemplo de ello lo tenemos en innumerables programas cómicos, en publicidad y hasta en las comiquitas en varios medios de comunicación.

Los factores comunes para que el varón víctima no se separe o haga la denuncia, son culturales, sociales e individuales y están en estrecha relación con las causas que originan este fenómeno.

Los estereotipos rígidos del varón con lo que se espera de él como “macho” o el temor a las burlas hacen que trate de esconder el problema. En ese “esquema social” de proveedor, jefe de familia y protector, una denuncia de agresión significaría trastocar los roles establecidos, donde se supone que el varón es el que “lleva los pantalones” . Para muchos es inadmisible reconocer ante sí mismo y ante los demás la caída de su superioridad. No denuncian porque el maltrato de sus esposas o hijos es un duro golpe a su autoestima.

Hay sentimientos comunes en el hombre maltratado: soledad, sufrimiento, vergüenza, pobre autoestima, culpa, inhibición, propensión a la humillación o temor a tomar una decisión. .

La soledad que sienten es el denominador común. Callan, sufren en silencio pues no hablan sobre su situación ni con el familiar más cercano ni el amigo de confianza. Su respuesta ante la violencia es quedarse callado y aceptar el hecho con resignación o huir momentáneamente de la situación.

No es frecuente que un hombre exprese sus sentimientos y debilidades y le diga a alguien que está siendo maltratado. “No está bien” ver a los hombres lloriqueando o quejándose. Se le ha educado para que reprima sus emociones y se comporte como “todo un hombrecito” desde pequeño. Debe ser capaz entonces, de soportar y controlar el maltrato si es que se reconoce, pues no existe creencia de que la mujer violenta pudiera entrañar peligros potenciales, a pesar de los casos que se reseñan en la prensa mundial.

La violencia, provenga del hombre o de la mujer, tiene el mismo origen: poder y control sobre la relación. Las motivaciones sin embargo pueden ser algo distintas — esposa, concubina, amante, pareja ocasional, madre — la violencia puede surgir con el fin de mantener control sobre la relación y la vida de la pareja, obtener algún tipo de beneficio económico, cuando se rompe la relación, cuando uno de los dos tiene una relación extramarital o cuando la relación extramarital pretende la formalidad de la relación.

Algunos varones piensan que el maltrato emocional y psicológico no es violencia. La violencia emocional o psicológica es tanta o más dañina que la violencia física o sexual.

Una de las características más resaltante de la violencia o abuso emocional es la sugestión o alienación o el “lavado de cerebro” de la víctima Al igual que las mujeres maltratadas, ellos caen en una relación de la que no salen por muchas razones. No es que sean masoquistas. Es que se dan circunstancias emocionales que, si no buscan ayuda no pueden salir. Un ejemplo típico es la mujer que amedrenta al hombre con no dejarle ver a los hijos, que los esconde o les arruina las visitas.

El maltrato muchas veces viene acompañado de chantaje y amenazas. Pueden utilizar la justicia de diferentes formas. Atacan por todos los frentes – difaman, amenazan o inventan el maltrato. Algunas mujeres, al no lograr sus objetivos, al enterarse de que el ex marido o la ex pareja tiene novia o en el caso de la amante que no logra el objetivo de formalizar su situación o cuando el hombre participa su decisión de separarse, lo acusan falsamente y piden una orden de protección. Inclusive hay casos que llegan al punto de auto inflingirse daño físico o psicológico, manipulan autoridades, amenazan o “molestan” a familiares cercanos, además de otras argucias, con el objeto de lograr sus propósitos.

Muchas de las características y consecuencias del maltrato, son las mismas que la víctima mujer. Sin embargo, a diferencia de ésta, la violencia en el hombre no es tan prolongada ni extrema. A pesar de que en ocasiones la mujer puede ejercer algún tipo de violencia física, el hombre no siente peligro de daño físico ni temor por su propia seguridad. Tiene además, independencia social y económica, que lo hace pensar en que puede encontrar algún tipo de solución.

El maltrato más común que sufren los hombres es psicológico y sutil, basado en la humillación y la manipulación y el económico, a través del engaño, el chantaje, el robo, el endeudarse para que pague el las cuentas, etc.

Las víctimas de violencia psicológica pueden mostrar ansiedad y desasosiego permanente, depresión y descontrol emocional, deterioro de la autoestima, dificultades para establecer relaciones interpersonales duraderas, disminución de sus posibilidades intelectuales y de su capacidad de trabajo e incapacidad para asumir los cambios de vida de manera apropiada y/o pérdida de deseos e interés. Y esto es igual en hombres y mujeres.

Aportación:
Campaña Por La No Violencia Contra Las Mujeres

lunes, 4 de noviembre de 2013

El Síndrome de Cenicienta y la dependencia de un príncipe azul que no llega


El tradicional cuento de la Cenicienta se basa en una jovencita que es rescatada de su problemática vida por un apuesto príncipe que, suponemos, debía ser muy, muy azul. Vida problemática, príncipe azul y rescate son las palabras clave que se nos quedan grabadas en nuestro inconsciente desde niñas. Para añadirle un toque más moderno a la historia, llegaron Julia Roberts y Richard Gere para protagonizar una de las películas más vistas de las últimas décadas, 'Pretty Woman', pero el fondo es lo mismo. De esta forma se hace un poco difícil dejar de esperar a ese príncipe azul que ha de venir a rescatarnos algún día.

El Sindrome de Cenicienta

Y lo cierto es que no hay nada de malo en buscar a ese hombre ideal con el que compartir nuestra vida y confiar en que algún día llegue, si es que no ha llegado ya. Tampoco hay nada de malo en creer en el amor y en desear amar y ser amadas. El problema es cuando creemos que nuestra vida no vale la pena si no tenemos el amor de nuestra pareja perfecta.

El Síndrome de Cenicienta lo padecen aquellas mujeres que tienen un miedo irracional a la independencia y a estar solteras porque lo identifican con la soledad. Pero el trastorno surge por una inseguridad tal que se ven incapaces de sobrevivir sin una compañía masculina que les resuelva sus problemas.

Este Síndrome de Cenicienta tiene muchas semejanzas con la adicción al amor. Necesitan a su príncipe azul porque la vida las supera, porque no pueden hacer frente a los contratiempos del día a día solas y porque están convencidas de que la única forma de amor es la de una pareja.

El príncipe que no llega

Pero todas sabemos que el príncipe azul se suele hacer esperar o que cuando llega, tarda poco tiempo en convertirse en sapo. Así que estas mujeres que padecen el Síndrome de Cenicienta están envueltas en una eterna insatisfacción vital por no tener a su hombre ideal que las rescate de su vida.

La cuestión es que si dedicas todos los esfuerzos de tu vida únicamente a encontrar a ese príncipe azul con la esperanza de que entonces conseguirás ser feliz, estás cerrando la puerta a tu propio desarrollo personal. Cada una de nosotras somos capaces de ser felices por nosotras mismas, sin necesitar a un hombre que nos saque las castañas del fuego.

Si analizamos la situación objetivamente, a los hombres tampoco les gusta rescatar muchachas indefensas. Prefieren ser compañeros de mujeres independientes y seguras de sí mismas, sin que todo el peso de la relación caiga sobre ellos, sino que sea compartido. Y si encuentras uno de esos hombres que se empeñan en rescatarte, desconfía, porque probablemente caigas sin remedio en una relación dependiente y destructiva.

Aportación: 

sábado, 2 de noviembre de 2013

El sentimiento de culpabilidad:

Un tema que aún permanece en el centro del psicoanálisis. Todos nos sentimos, en un
momento u otro, culpable de alguna cosa, en mayor o menor grado. ¿Por qué este sentimiento? ¿Podemos escaparnos de él? ¿Cómo no volver a sentir el peso de la culpabilidad? Algunas respuestas.

Las dos caras de la culpabilidad
> Sentirse culpable es normal en la medida en que se trata de una “culpabilidad sana”: sin este sentimiento, ¡simplemente estaríamos privados de conciencia moral! Es un sentimiento que puede tratarse de culpabilidad empática: se pone en el lugar de los demás y de lo que ellos sienten, y se busca eventualmente hacerse perdonar.
> Cuando la culpabilidad se vuelve un hándicap que paraliza todas las acciones cotidianas, se habla de culpabilidad devastadora. Es difícil encontrar una causa racional para este tipo de culpabilidad. A largo plazo, puede convertirse en un verdadero freno a los placeres y los deseos.

Aprender a quitarse el sentimiento de culpa
Para desarrollarse con total serenidad, hay que saber liberarse del sentimiento de culpa. Para ello, aquí tienes algunos consejos:
> En primer lugar, no dudes en hablarlo, a expresar tus temores.

> Aprender a ser modesto. Nuestras culpabilidades a menudo son desproporcionadas. Incluso hay culpabilidades que podríamos llamar orgullosas, ¡un poco como si estuviéramos convencidas de que el mundo gira en torno a nosotras!

> Intentar identificar serenamente las razones que nos sumergen en la culpabilidad con el fin de liberarse lo más rápido posible de estos sentimientos negativos. Además, los que se sienten demasiado culpables pueden hacerse fácilmente culpabilizables por su entorno.

> Tomar conciencia de los valores religiosos y morales de la sociedad que erigen permanentemente un ideal difícil de alcanzar, e incluso insoportable. Partiendo de aquí, ¡todos somos culpables a la fuerza de nuestras perezas y debilidades cotidianas!

> ¡Liberarse de toda noción de culpabilidad es imposible! El mayor criminal puede no experimentar ni una pizca de remordimiento por sus malas acciones, y sentirse en cambio muy mal por haber entristecido a su madre, por ejemplo.


Aportación:

jueves, 24 de octubre de 2013

Secretos del Corazón de una Mujer

Cosas que no son dichas, solo pensadas y esfumadas.

"Después de un día agotador, de corretear detrás de chiquillos, de los hijos o los nietos, qué cansada me siento".

Dicen todos que soy el centro del hogar, dicen que las cosas no son iguales cuando no estoy. Cuando me he enfermado dicen que me extrañan, pero ¿por qué será que me extrañan? 

A veces pienso que es solo para que cumpla mis deberes como me corresponden. Los oigo quejarse “la comida no tuvo sazón”. Me extrañan, cosa que no entiendo porque siempre como de último, para que los demás coman bien, y cuando me siento a comer ya todos han terminado y nadie se ha fijado qué había en mi plato. No escucho un “gracias” o un “lo apreciamos”.

¡Qué agotado está mi cuerpo! Qué decir de mis manos, mis uñas que mal se ven, ya ni siquiera puedo ocuparme de ellas.
A nadie parece importarle cómo se ven mis manos, mis cabellos, o mi rostro, o mis pies.

Hay ocasiones en que quisiera volar, volar y volar.

Fuente: 


miércoles, 16 de octubre de 2013

Programa de : Los 12 Pasos

Este programa debe verse como un cúmulo de sugerencias. Tal vez ahora los encuentres irrelevantes, pero no dejes de leerlos de vez en cuando....te aseguro que llegará un momento en el que descubrirás el evidente valor que tienen "Los Doce Pasos"

Hemos hablado en varias entradas sobre la dependencia emocional a las Relaciones Destructivas, así como de las consecuencias tan graves que podría ocasionarnos si seguimos viviendo en una con esas características.

Existe un programa denominado Los Doce Pasos. Dicho programa también ha sido implementado en terapias de grupo en el caso que nos interesa: el de las mujeres maltratadas, dependientes y adictas a las relaciones destructivas, y que solo buscan recuperarse y rehacer sus vidas de forma digna y feliz. A continuación expongo dicho programa utilizado exitosamente, con una breve explicación en cada uno de los pasos a seguir:

1.-Admitimos que somos impotentes en relación con el maltrato y abuso de nuestra pareja, que nuestras vidas se tornaron ingobernables. Al aceptar que tu vida era ingobernable al vivir inmersa en una relación que poco a poco ha ido consumiéndote y destruyendo tu ser interior, has avanzado en tu recuperación. NO te sientas fracasada, es imposible que seas capaz de aceptar tu problema de la noche a la mañana, pues así como la adicción a tu relación tuvo que ser progresiva también lo debe ser la recuperación. Tómate tu tiempo, y cuando te sientas preparada...continúa con el siguiente paso.

2.- Aceptamos que necesitamos la ayuda de alguien que nos devuelva el sano juicio. Tal vez tu caso amerite la intervención de un especialista (psicólogo), según la gravedad de dependencia o abuso que has vivido con tu pareja, pero no todas lo necesitan. Es necesario que tú misma te evalúes. Lo importante es aliarse a una persona de confianza con quien puedas desahogarte libremente y quien pueda brindarte su punto de vista de forma cabal y objetiva. Puedes recurrir a algún amigo, consejero, una compañera, o aún mejor, podrías encomendarte a una fuerza suprema, dependiendo de tus creencias. Abrazar algún tipo de creencia superior o divina (la que consideres) es decisión personal, da resultados óptimos: la fe.

3.- Encomendamos nuestra voluntad y vida al cuidado de esa persona o fuerza suprema que elegimos. Este paso está ligado con el anterior. Si decidiste apoyarte en un especialista, consejero o fuerza suprema para salir adelante, no debes olvidar que sus consejos tienes que escuchar. En estos momentos ellos poseen mayor objetividad que tú. Déjate guiar por quien hayas elegido, por algo lo escogiste.

4.-Realizamos un minucioso y valiente inventario de nosotras mismas. Debemos ser honestas y evaluar las cosas que hicimos y que nos llevaron a "engancharnos" con esa persona que nos está destruyendo, y tratar de corregir los errores mentalmente. Claro que esas "correcciones" no tendrán lugar, pero concientizarnos de ellos nos dará la sensación de liberación. Al identificarlos como desagradables, no desearemos volver a cometerlos.

5.-Admitimos ante Dios, nosotras mismas y otras mujeres, la exacta naturaleza de nuestros errores. Cuando ya estés consciente de tu problema, de los errores que cometiste y a los extremos que llegaste por haberte vuelto dependiente emocional, es tiempo de hablarlo y reconocerlo ante otros.

6.-Recuperamos la confianza en nosotras mismas. Tu problema de dependencia no te permitía hacer nada por tí misma, siempre lo hiciste por alguien más. De ese modo te sentías "segura" en tu zona de confort y no tuviste que enfrentarte a una adaptación de entorno. Más simple: Si dejaste de ir al supermercado porque tu pareja hacía las compras...¡sal y hazlo tú cuanto antes!!. Liberarte de tus malos hábitos es parte del proceso de sanación. Si abandonaste a tus amigos, ponte en contacto de inmediato con ellos (es una excelente forma de recomenzar una vida, créemelo), ve a citas y vuelve a disfrutar de todas las cosas que dejaste de hacer. Es tiempo de retomar tu estilo de vida....¡¡libre!!.

7.-Recordemos que todavía necesitamos ayuda. Una cosa es retomar tu vida, cambiar de hábitos, recuperar la confianza en tí, pero otra muy distinta es pensar que te encuentras completamente curada. Tienes que recuperar al 100% tu dignidad, no busques una recaída.

8.-Hacemos una lista de las personas a quienes dañamos, e intentamos compensar a todos ellos. Éste es uno de los pasos formidables del tratamiento. Se necesita mucho valor para aceptar haber herido a alguien pero todavía se requiere de más para pedir perdón. No se trata de reparar daños, sino de aceptar haber hecho algo mal y saldar deudas emocionales con aquellos que alejamos por la vida que llevamos en esa relación. Se trata de las personas más allegadas a tí, y que por alguna razón se distanciaron. Al estar dispuesta a reconocer los propios errores y a repararlos es un signo de madurez.

9.-Disfrutamos de los lazos que volvimos a estrechar. No será fácil, de hecho al principio va a existir la sombra de lo que sucedió, pero con la convivencia ese recuerdo se irá disipando hasta extinguirse por completo...Sabrás que tu esfuerzo ha valido la pena, y que en realidad nunca has estado sola.

10.-Volvemos a hacer un inventario personal y si volvimos a equivocarnos, lo admitimos. Para no repetir errores pasados debemos mantenernos en un estado de alerta. Es preferible que realicemos un inventario periódicamente, con el fin de saber si volvimos a cometer un error pasado de forma inconsciente. Admitir errores actuales que estén vinculados con los anteriores es un modo adelantado de corregirlos.

11.-Recuperamos las ansias por la vida y sus placeres. Los placeres de la vida son los logros que a beneficio nuestro conseguimos: ganar un premio, ser reconocidas en nuestro trabajo o en nuestra escuela, escribir un artículo o algo similar. Estos pequeños logros alimentan nuestra autoestima. Trázate objetivos o metas para que los cumplas poco a poco, verás que tendrás muchas satisfacciones. Una mujer dependiente pierde el interés y el gusto en estos placeres. Si has llegado hasta este punto, podrás darte cuenta que es ahora cuando tu vida tiene un sentido formidable; acabas de recuperar a tus seres queridos, sabes distinguir entre lo que te conviene y lo que no, y lo mejor de todo: has comenzado a trazarte metas que te llevarán a ser mejor persona. Estás lista para dar el siguiente y último paso en tu recuperación.
12.-Seamos un ejemplo para las demás. Si llegaste a este punto es porque realmente conseguiste un cambio...¡¡lograste despertar!!. Tu responsabilidad ahora es ser un modelo para las demás mujeres que aún se encuentran sumergidas en esas relaciones y que las han ido destruyendo lentamente. A veces, la mujer que logra recuperarse tiende a ser más perceptiva para notar problemas de dependencia emocional (adicción a relaciones destructivas) cuando apenas se están gestando. Si conoces a una mujer en la misma situación de la que tú pudiste salvarte, no la confrontes, sé astuta y hazle ver que vive en un error. Recuerda que la confrontación sería lo peor que hicieras, pues podrías asustarla y alejarla (lo mismo que a tí te pasó con quienes trataron de alertarte).

El éxito en la recuperación de mujeres adictas a relaciones destructivas ha consistido en:
  • Asistir a un grupo de autoayuda
  • Terapia Psicológica (según evaluación previa)
  • Seguir el Programa de Doce Pasos
  • Reuniones con otras mujeres donde pueden sentirse libres de hablar del mismo tema
Como siempre, solamente tú sabrás cómo y cuándo reconocer que tienes un problema, así como la manera de resolverlo. Estos consejos son fuerzas terapéuticas que han sido comprobados en muchos casos....pero la última decisión la tienes TÚ!!!

Aportación:
El silencio, nos hace Cómplices!!
No seas solo uno mudo espectador mas....
les invito a unirse , gracias.
Solo Pon me gusta en la página, cariños

martes, 25 de junio de 2013

De una Mujer para las Mujeres

Si ALGUNA está de bajón, recuerde que:
  • Somos el sexo lindo.
  • Sentarse con las piernas cruzadas no duele.
  • Si resolvemos ejercer profesiones predominantemente masculinas somos pioneras.
  • Si ellos deciden ejercer profesiones predominantemente femeninas, son gays.
  • Nuestra inteligencia es comparable a la de cualquier hombre... y nuestra apariencia es mejor.
  • Si matamos a alguien y probamos que fue durante el síndrome pre-menstrual es un atenuante.
  • Nuestro cerebro tiene la misma capacidad que el de los hombres. Aunque tengamos 6 billones de neuronas menos... o sea nuestras neuronas son más eficientes.
  • Somos capaces de prestar atención a varias cosas al mismo tiempo.
  • Siempre sabemos dónde están las medias.
  • La mujer del presidente es llamada "primera dama".
  • El marido de la presidenta es un cero a la izquierda, aunque sea de derecha.
  • Si nos casamos con el heredero al trono, seremos reinas.
  • Si un hombre se casa con la heredera al trono, será el marido de la reina.
  • Si somos traicionadas, somos víctimas... si nosotras traicionamos, ellos son cornudos.
  • En definitiva, nosotras decidimos cuántos hijos tener.
  • Sentimos al bebé moverse adentro.
  • Los chicos siempre dicen mamá primero.
  • Siempre sabemos que el hijo es propio.
  • Tenemos meses por licencia de maternidad.
  • El examen ginecológico es más agradable que el examen de próstata.
  • Somos monogámicas... ¡aunque sea necesario probar varios hombres hasta encontrar alguno que valga la pena...!
  • Siempre estamos presentes en el nacimiento de nuestros hijos.
  • Somos las divas del casamiento.
  • Alguien alguna vez oyó hablar de un "musso inspirador"
  • Vivimos más.
  • Somos más resistentes al dolor y a las infecciones.
  • Tenemos menos problemas cardiacos.
  • Tenemos prioridad para los botes salvavidas.
  • Somos más sensibles.
  • Tenemos un día internacional.
¡Realmente somos maravillosas!

Desconozco a su autora

lunes, 1 de abril de 2013

Preguntas comunes de los niños sobre la menstruación


Saber que existe un ciclo natural en las mujeres que se llama menstruación genera muchas inquietudes en los niños una vez les damos esa información. He aquí las preguntas más comunes que realizan y de qué modo podemos aclarar sus dudas.

¿Por qué solo las niñas tienen el período?

Puedes explicarles a tus hijos que las niñas y los niños sufren diferentes cambios durante la pubertad. En los varones la voz se hace más grave y les crece el vello facial; en las hembras se producen trasformaciones en el útero ―una parte que ellas tienen y ellos no― con el objetivo de poder concebir bebés.

¿La menstruación dura toda la vida?

Es importante decirles que este proceso no es para toda la vida. Las mujeres dejan de tener su período por lo general entre los 45 y 51 años, por lo que a partir de ese momento ya no podrán quedar embarazadas.

¿Qué tiempo dura el período y cuánta sangre se elimina?

Lo mejor a decirles a los hijos es que los tiempos de duración y cantidad de sangre varían de mujer en mujer. Algunas lo tienen por 3 días y a otras les dura una semana. Los períodos pueden ser leves, moderados o abundantes, pero dentro de una misma chica varía por mes la cantidad.

¿Son mejores las almohadillas sanitarias o los tampones?

Aquí debemos explicarles que lo que importa es el bienestar físico y emocional de la muchacha. Los tampones pueden ser incómodos para una chica que recién comience con su período, cuando la pelvis y la vagina aún están creciendo. Las más jovencitas se sienten mejor con almohadillas; sin embargo, es posible que quieran empezar a usar tampones cuando sean mayores, pues son más prácticos.

Si tu hija ya tiene su período y quiere utilizar tampones, asegúrate de leer 
exhaustivamente las instrucciones con ella y explicarle que las primeras veces pueden ser frustrantes ―las muchachas se ponen nerviosas y los músculos de la vagina se tensan un poco―, pero que cuando coja práctica será muy fácil el proceso.

¿Deben las chicas dejar de practicar deportes cuando tienen su período?

Tu hija debe entender que cuando una muchacha tiene la menstruación puede hacer todo lo que normalmente haría, a menos que le cause alguna incomodidad. Por ejemplo, si desea ir a nadar es posible que necesite usar tampones en lugar de almohadillas, pues es mucho mejor. Si tiene algún malestar menstrual puede tomarse unos calmantes y descansar para luego seguir realizando las tareas cotidianas.

¿Siempre se tienen malestares durante la menstruación?

Esta, lógicamente, es una preocupación para todas las chicas. Hay que explicarles que por lo general aparecen después del segundo año de período y que duran solo un par de días. También, que hay remedios eficaces para aliviarlos: compresas, baños de agua caliente, calmantes adecuados y respiración profunda, entre otros. Los dolores agudos que obstaculizan la vida no son normales y, de aparecer, deben consultarse con el médico.

¿Qué es el síndrome premenstrual?

Necesitas explicarle que esto no es más que un conjunto de síntomas que puede desarrollar alguna mujer en los días previos al período, como son la irritabilidad, los cambios bruscos de humor, distensión abdominal y sensibilidad en los senos. Por lo general, le ocurre a mujeres mayores y hay modos de tratar el problema: dieta equilibrada, relajación, descanso, etc.

Es importante que ser claros en nuestras respuestas, decir la verdad pero de manera que los niños puedan entender perfectamente y se sientan cómodos con la exactitud de la información que les brindamos. De esta forma, resolverán sus dudas y se reducen las preocupaciones naturales que aparecen en esas edades sobre el tema de la menstruación.

Fuente: Entre Padres 

lunes, 18 de marzo de 2013

Violación en cita por drogas (rape drugs)


"Hola, ¿puedo sentarme aquí? Te invito un trago". "Yo vigilaré tu trago, ¡anda a bailar!". "No, gracias".

En años recientes un nuevo tipo de amenaza acecha en fiestas, en universidades, discotecas, en clubes, se hace llamar “depredador” o “ VIOLACIÓN EN CITAS POR DROGAS”.

Qué son exactamente las drogas de violación en citas. Técnicamente hablando, cualquier sustancia que te inhibe de decir no, y te conduce a hacer lo que no harías en otro estado.
Estas sustancias pueden ser alcohol, marihuana, u otras drogas como el éxtasis, pastillas para el sueño, antihistamínicos, incluso medicinas para el resfriado.
El término “DROGAS DE VIOLACION” usualmente se aplica a las drogas Rohypnol, GHB (Gamma Hydroxy Butirato) e Hidrocloruro de Etamina (Ketamina).

¿Por qué estas drogas hacen efectiva la violación en una cita?

Hay muchos factores por los cuales los depredadores sexuales escogen estas drogas. Las drogas son virtualmente indetectables, no tienen sabor, olor ni color. Todo rastro de la droga sale del organismo en un espacio de 72 horas, y no se detectan en un examen de intoxicación o de sangre. Los doctores y policías tienen que examinar esto muy cuidadosamente.
Las drogas de violación se pasan en los tragos o la comida muy fácilmente y actúan rápidamente. Dejan a la victima inconsciente, pero con un poco de memoria o nada de memoria de lo que sucede mientras la droga está activa en el sistema. Las drogas hacen que las victimas actúen desinhibidas de forma sexual y afectiva. Como la mayoría de las drogas, las que se usan con el objetivo de una violación, provocan que la víctima no piense claramente o que tome decisiones inapropiadas. Esto hace que la victima sea pasiva, una víctima que aún participa en lo que sucede, pero que no tendrá una memoria clara después de los hechos. Sin ninguna memoria de los eventos la victima, con frecuencia no está enterada de que ha sido violada, y si está enterada o tiene sospechas se convierten en testigos de escaso juicio.

¿Cómo saber si te has convertido en una victima de violación a través del uso de una droga?

Es difícil, pero no imposible. Primero, hay muchas señales claras de que la actividad sexual ha tomado lugar, incluso si no tienes memoria de que haya sucedido. (Es importante que sepas que si has tenido sexo, pero no recuerdas haber dado tu consentimiento, se considera que has sido violada según la ley, haya sido usada una droga o no). Las señas que un asalto sexual ha ocurrido pueden incluir: dolor o moretones en el área genital, o anal. Moretones en los muslos en la parte de adentro o de afuera, moretones en las muñecas y antebrazos. Golpes y arañazos en señal de defensa (similares a los que se producirían durante un forcejeo), condones usados cerca de ti o en un tacho o cesto de basura, restos de semen o flujo vaginal en la ropa, cuerpo o muebles. También la gente que te vio puede hablarte de tu actitud si vieron algún cambio en ti. Aparte del indicio de actividad sexual, otras pistas de que te han dado una droga para violarte incluyen: sentimiento de “resaca” aunque hayas o no bebido, un sentimiento de haber alucinado o de haber tenido sueños muy “reales”, memoria confusa, comentarios de la gente acerca de lo intoxicada que estabas cuando según tú no habías tomado ninguna droga, medicamento o alcohol. Aunque te digan que te han dado una droga de violación, no hay forma segura de saberlo hasta que no te hagan un examen médico. Si sospechas que te han dado una droga para violarte, necesitas ir a un hospital rápidamente y debes pedir que se te practique un examen apropiado. Las drogas se pueden encontrar en tu sistema si actúas con rapidez. Si sospechas que has sido violada, por medio del uso de una de estas drogas ve al hospital y pide un examen de violación por droga. Esta es la única forma de saberlo con seguridad.

DATOS ESTADÍSTICOS 

Las bebidas alcohólicas son la droga o sustancia tóxica más común utilizada en una violación en cita por drogas.
77% de las violaciones son cometidas por alguien que la víctima conoce.
Solo un 1% de las violaciones en citas son reportadas a la policía.
Las sobrevivientes frecuentemente se sienten confundidas, asustadas y se culpan a sí mismas.

MEDIDAS que puedes tomar para disminuir el riesgo de violación por medio de drogas.

La introducción de estas drogas en la sociedad, le ha dado un arma muy poderosa a los depredadores sexuales. Las violaciones pueden cometerse fácilmente bajo una intoxicación, dejando a la victima inconsciente ante el hecho, de que una violación se ha cometido. Es alarmante este pensamiento y nos lleva a preguntarnos. “Qué podría hacerse para evitar que una persona se convirtiera en víctima de una droga de violación” Hay algunas modificaciones en el comportamiento que puedes hacer para no caer en las manos de un violador. Para protegerte a ti misma sigue siempre estas reglas:

  • No aceptes tragos de personas que no conoces, o no confías, esto incluye bebidas en copas.
  • Cuando estés en un bar, obtén tu trago directamente del cantinero y no apartes la vista del cantinero, ni de tu trago; no hagas que un(a) camarero(a) o mozo te traiga el trago, ni ninguna otra persona.
  • En las fiestas, solamente acepta los tragos sellados en: botellas, latas etc., o que hayan sido preparados delante de ti.
  • Nunca dejes tu trago desatendido ni des la espalda a tu mesa.
  • No tomes de recipientes abiertos como poncheras, jarras etc.
  • Observa tu trago: si está descolorido o tiene sabor amargo, no lo bebas.
  • Sal con gente que conozcas y en la que confíes, especialmente si piensas consumir tragos.
  • Cuídense mutuamente entre todos.
  • Planifica con anticipación. Habla con tus amigos. Decide qué harás si te drogan.
  • Mantén tus ojos y oídos abiertos; si hay conversaciones sobre drogas de violación o si alguien parece intoxicado por lo que ha tomado, deja la fiesta o discoteca inmediatamente y no regreses.
  • Todos reaccionan en forma distinta al alcohol y las drogas.
  • No consumas ningún tipo de drogas y consume bebidas alcohólicas en forma responsable.
  • Establece tus límites y cúmplelos.
  • Descubre formas de poder divertirte sin necesidad de consumir alcohol ni drogas.

  • SI TE HAN DROGADO:

    - Dirígete a un lugar seguro. Movilízate con alguien en quien confíes.
    - Solicita ayuda médica.
    - Haz que te examinen para detectar o descartar si hay restos de drogas en tu organismo: trae una muestra (si puedes) de tu trago o de tu orina.

    SI HAN ABUSADO DE TI:

    - Si piensas que has sido víctima de un abuso sexual, dirígete a un hospital o a una clínica. Que te examinen para detectar o descartar infecciones de transmisión sexual (ITS) y un probable embarazo.
    - Llama a las líneas gratuitas de emergencia de tu país.


    Fuente: http://www.psicologosperu.com/

    jueves, 7 de marzo de 2013

    Mitos y realidades sobre la Violencia Intrafamiliar

    ¿Cuántas veces habremos oído "si le pegan es que algo habrá hecho"?, ¿Cuántas mujeres piensan que los insultos continuos que les dedican sus maridos no son violencia intrafamiliar?. Éstos son algunos de los mitos que hay que desterrar

    MITO: Si la mujer es golpeada es porque se deja, si realmente quisiera, podría dejar a su abusador.

    REALIDAD: Generalmente cuando una mujer trata de defenderse, es golpeada con mayor fuerza, a nadie le gusta ser amenazada o golpeada, existen razones sociales, culturales, religiosas, económicas que mantienen a las mujeres dentro de la relación. El miedo es otra de las razones que las hace permanecer en sus hogares. Los peores episodios de violencia suceden cuando intentan abandonar a su pareja. Los golpeadores tratan de evitar que las mujeres se vayan a través de amenazas de lastimarlas o de lastimar a sus hijos o a ellos mismos. También influyen las actitudes sociales, tales como la creencia de que el éxito del matrimonio es responsabilidad de la mujer y que las mujeres dañan a sus hijos si los privan de su padre, sin importar cómo actúe él.

    MITO: La violencia intrafamiliar es provocada por el alcohol y las drogas.

    REALIDAD: El alcohol y las drogas son factores de riesgo, ya que reducen los umbrales de inhibición. La combinación de modos violentos para la resolución de conflictos con adicciones o alcoholismo suele aumentar el grado de violencia y su frecuencia pero muchos golpeadores no abusan ni de las drogas ni del alcohol y muchos abusadores de drogas o alcohol no son violentos. Son dos problemas separados que deben ser tratados por separado.

    MITO: Si se porta mal merece ser golpeada.

    REALIDAD: Nadie merece ser golpeado no importa qué haya hecho. Los golpeadores comúnmente culpan de su comportamiento a frustraciones menores, al abuso de alcohol o drogas o a lo que su pareja pudo haber dicho o hecho. La violencia, sin embargo, es su propia elección. La violencia intrafamiliar no puede ni debe estar justificada en ningún caso, cualquiera que sean las circunstancias. El maltratador siempre será un agresor y la persona maltratada su víctima.

    MITO: La violencia intrafamiliar solo concierne a la familia.

    REALIDAD: La violencia intrafamiliar es un problema de todos. Todos debemos proponernos detenerla. El agresor, no por ser parte de la familia tiene derecho a agredir y dañar, esto está mal y es ilegal, las víctimas deben tener y sentir el apoyo social para que de esta manera pierdan el miedo y se decidan a denunciar.

    MITO: La violencia intrafamiliar es un problema de familias pobres y sin educación.

    REALIDAD: La violencia intrafamiliar se produce en todas las clases sociales, sin distinción de factores sociales, raciales, económicos, educativos o religiosos. Las mujeres maltratadas de menores recursos económicos son más visibles debido a que buscan ayuda en las entidades estatales y figuran en las estadísticas. Suelen tener menores inhibiciones para hablar de este problema, al que muchas veces consideran "normal". Las mujeres con mayores recursos buscan apoyo en el ámbito privado, cuanto mayor es el nivel social y educativo de la víctima, sus dificultades para develar el problema son mayores. Sin embargo, debemos tener en cuenta que la carencia de recursos económicos y educativos son un factor de riesgo, ya que implican un mayor aislamiento social.

    Infórmate Amiga! Recuerda que la mejor arma de los agresores es nuestra ignorancia...

    Con el amable permiso y colaboración de :

    Hermann Mondaca Raiteri
    Director
    Grupo Proceso
    Chile


    lunes, 11 de febrero de 2013

    Cuerpos que se invaden

    Es probable que, al decir que las violaciones ocurrían en cualquier parte del mundo, el presidente municipal de Acapulco, Luis Walton, pretendía evitar que su “plaza” fuera especialmente estigmatizada como violenta y peligrosa. Sin embargo, lo realmente grave es lo que subyace bajo tan espontánea declaración: que las violaciones son una amenaza persistente, universal e inevitable. En pocas palabras, que los violadores suelen salirse con la suya.

    Discursos de esta índole y, en especial, la omisión y la indiferencia hacia las agresiones sexuales, dan por sentado que la violación es una acción social y ritual, en buena parte aceptada, aun cuando evidencia un ejercicio de dominación y crueldad por parte de los hombres contra las mujeres. La minimización de estos actos insulta y afecta tanto a las víctimas directas de este episodio en particular, como a todas las víctimas de violación e incluso a toda una sociedad.

    Así en el discurso del entretenimiento (una de cada ocho películas producidas en Hollywood incluyen una escena de violación) como en el oficial y el de la calle, hay una tendencia a no reconocer la gravedad del trauma consecuencia de una violación, cuando es que las víctimas de este tipo de agresión tienden, entre otras cosas, a enfermarse, deprimirse y abusar del consumo de alcohol y estupefacientes en mayor proporción que otras personas.

    Pareciera que, por más disculpas y justificaciones, la autoridad responde con cierta tolerancia a dicha atrocidad, como si hubiera que cruzarse de brazos ante una agresión autorizada. Como dice la autora Cathy Winkler, esta minimización de los hechos fuerza a las mujeres violadas a confrontarse con una muerte social: un sistema que protege al perpetrador y pone en duda la credibilidad de la víctima. Así, se perpetúa este tipo de crimen como una representación arcaica de la desigualdad entre géneros, en la cual la mujer es un cuerpo que se invade. Tal y como declaró un veterano de guerra de Vietnam: ''Si tienes un arma, ¿por qué pagar por una mujer? Vas al pueblo y tomas a la que quieras''.

    Recuerdo que hace varios años hubo en esta ciudad dos violaciones en grupo que fueron noticia: una de ellas tuvo lugar en un restaurante, la otra en una academia de danza, ambas en las Lomas de Chapultepec. Alrededor de los sucesos, se gestó un atmósfera de hermetismo, curiosidad, morbo y desde luego miedo e indefensión. Había que salir poco. Sospechar de todo y todos. Guardar silencio. Esperar no verse jamás en una situación semejante, a la merced de un grupo armado que irrumpiera, amagara, sometiera a las víctimas y vejara de alguna forma a los testigos.

    En su libro Rape (Violación), Joanna Bourke analiza las violaciones en grupo como un elemento esencial en el proceso de hermanar a los hombres entre sí. Así en el contexto militar como en el civil, los miembros perpetradores de estas fraternidades suelen competir entre ellos en aras de demostrar una fuerza y una virilidad superiores, émulos de un líder que marque la pauta, a la vez que sus actos requieren de una audiencia que constate territorialidad, impunidad y poder violar a una mujer sin que nadie haga nada al respecto. Como dioses.

    Cuánto daña a una sociedad reducir la sexualidad masculina a un pene agresivo, invasivo y siempre listo para actuar. No queda más que hacer lo que esté a nuestro alcance para erosionar prácticas y desmitificar narrativas que promueven la sexualidad masculina como una de opresión y dolor, de poder y dominación. Es posible concebir el cuerpo del hombre para su placer, así como para el placer, el respeto y el consentimiento de la otra persona. Que también los hombres se involucren y pugnen, y no den por sentado ni compren predeterminaciones caducas que a todos afectan. Que la autoridad no minimice las bestialidades ni se convierta, a su vez, en una bestia que desoye estas alertas y permite que los violadores sigan saliéndose con la suya.

    Rose Mary Espinosa
    Fuente: http://blogs.eluniversal.com.mx