Hay diferentes maneras de definir qué es el vicio.
En primer lugar, la palabra vicio, proviene del latín “vitium”,que lo define como una "excesiva afición a algo, especialmente si es perjudicial", como una "mala costumbre, el hábito de obrar mal" y como una "cosa a la que es fácil aficionarse", por supuesto, el significado social que se le ha dado a la palabra vicio se ha ido ampliando para incluir muchas otras acepciones; como la mala condición del alma de las personas para inclinarse a abusar de determinadas cosas; es el acto de ejecutar una acción, frecuentemente o en demasía, es la afición por determinadas costumbres, que incitan a excederse en el goce de los deleites, es el gusto o la manía, que provoca excesivo apego hacia las cosas que perjudican a la salud, es la libertad ilimitada, para adoptar las tendenciosas o malas costumbres, es la tendencia que incita a procurar cualquier perjuicio en contra de nuestros semejantes, es el acto de consumar alguna acción con perversidad; es el estado inconsciente que convierte al hombre en un ente despreciable; es también la degeneración producida por el uso excesivo del alcohol, de los juegos de azar y de las drogas enervantes. Cuando hablamos de vicios generalmente pensamos en el tabaco, las drogas, el alcohol. PERO hay otros vicios como mencione antes espirituales, aficiones negativas, pero que decimos de aquellas personas que acumulan cosas, se ahogan en artículos, enseres, ropas y no le dan salida por un apego enfermizo porque acumulando van llenando en sus vidas vacios actuales, o traumas de pequeños que se va convirtiendo en Vicios que en muchas en ocasiones pueden poner en riesgos hasta nuestra vida, los vicios son sinónimos de enfermedad que debemos atacar rápidamente para que no se conviertan en demonios para nosotros mismos, el apego casi siempre nos llevan a ser acumuladores, y esa patología es nocivo para nosotros podemos perder a hasta nuestros familiares, amigos y parejas, tenemos que dar espacios para cosas nuevas, aceptar que las cosas pueden reemplazarse por otras que sean necesaria para nuestro vivir. No debemos cometer el error de vivir en pasado acumulando rencor, odios y crear el vicio de la venganza, ni comprar convulsivamente y hasta la gula es un vicio, así que desde hoy desecha todo vicio y no te conviertas en acumulador profesional.
ELANGELUS. MONICA ZERPA
Y en este hermoso planeta nos toco vivir y transformar sueños en realidades, podemos actuar de diferente forma. Seamos diferentes, hagamos la diferencia, con nuestra familia, amigos, compañeros; es tiempo de un cambio: seamos humanos de nuevo Sean bienvenidos a este blog. Les mando un abrazo de oso.
miércoles, 18 de diciembre de 2013
martes, 17 de diciembre de 2013
¿Cómo y cuándo hablar con su hijo sobre el sexo?
Hablar de sexo con alguien, y mucho más a su hijo, puede que
le cueste..
Es posible que se sienta incómodo, avergonzado, o preocupado por darle a su hijo demasiada información, y demasiado pronto.
No permita que por éstas preocupaciones deje de darle a su hijo una buena educación sobre los hechos de la vida. Es muy importante que usted hable con su hijo sobre el sexo por muchas razones. Por ejemplo:
Su hijo escuchará las historias sobre sexo en el campo de juegos, en las películas, programas de televisión y en los medios de comunicación, esta información puede no ser exacta. Usted necesidad educarlos a ellos de forma que conozcan los hechos.
Ser consciente de sus cuerpos y el sexo desde una edad temprana significará que su hijo comprenda lo correcto de lo erróneo, y será capaz de identificar si un adulto se comporta de manera inadecuada o los toca.
Hablar abiertamente sobre el sexo le permita que su niño saber que pueden venir a usted si tienen alguna inquietud.
Debe debatir cuestiones tales como el embarazo y las infecciones de transmisión sexual a los niños más mayores, ellos sabrán tomar precauciones y cuidar de sí mismos.
El conocimiento de los hechos y cuestiones hará que su hijo tenga menos probabilidades de experimentar antes de que estén preparados. Darles la confianza a conocer su propia mente cuando se trata de sexo.
Hable con su hijo sobre el sexo y desde una edad temprana. Ésto hará que sea menos incómodo para usted y su hijo. La pubertad puede ser una época de temores para un niño, de manera que se debe explicar lo que le está sucediendo a su cuerpo y por qué.
En general, la educación sexual debe ser una progresión gradual desde una edad temprana. Pregunte si en la escuela de su hijo se les enseña y como usted puede participar.
No se limite a hablar de sexo en el sentido físico, asegúrese de hablar con su niño acerca de los aspectos emocionales de hacer el amor. Explique que el sexo es extraordinario, que ocurre entre las parejas que se aman unos a otros y están preparados para ello.
Hable con su hijo sobre la importancia de esperar hasta que encuentren la persona adecuada.
Aquí tiene algunos consejos para hablar con su hijo sobre el sexo:
-Asegúrese de que sabe lo que está hablando! Consiga toda la información antes de hacercelo saber al niño. Hay una gran cantidad de libros y de recursos disponibles.
-Es posible que tenga que escribir exactamente lo que quiere decirle a su hijo de antemano. Luego puede practicar, y evitar diciéndole demasiado, o demasiado pronto.
-Tratar de ser lo más natural y relajado como sea posible, si quiere que se sienta cómodo en el abordaje que usted va hacer, hágale preguntas.
-Podría ser una buena idea tomar un ejemplo, si sabe de alguien su hijo que está embarazada, o que ven una pareja besarse en un programa de televisión, luego puede usarlo como punto de partida.
-Elige una hora en la que normalmente pasan tiempo juntos, por ejemplo en el coche, después de las comidas, o cuando un programa de televisión ha terminado. Ésto hará que la conversación sea más natural.
-Sea lo más honesto que pueda.
-Utilice libros o folletos para verlos juntos.
Prepárese las preguntas difíciles. Los niños son curiosos! Si le piden a usted algo que no ha preparado y no sabe qué decir, puede decir algo como "No estoy seguro, vamos a hablar de eso más tarde". Si la pregunta es razonable, asegúrese de responder.
-Pregúntele a su niño por su opinión. Ésto hace que se sientan valorados, y que se involucre más en la conversación, en lugar de simplemente hablar de ello.
-Asegúrese de decirle a su hijo que si se está preocupado por alguna razón, o tiene alguna pregunta, pueden venir a usted. Ser accesibles y honesto en todo momento.
No deje que el sexo se convierta en un tema tabú, un niño puede crecer creyendo que el sexo es malo, cuando en realidad es parte de una relación sana entre dos personas que se aman.
Fuente: Todo para padres e hijos
domingo, 15 de diciembre de 2013
Que el miedo y el temor no te paralicen
Cada vez que intentamos cambios nos surgen miedos y temores y nuestros pensamientos se llenan de frases que comienzan con “y si…”
¿y si sale mal?
¿y si no es para mí?
¿y si me equivoco?
¿y si se burlan de mí?
¿y si fracaso?…
Es lógico que todo cambio genere temor pero, cuando nos detenemos más de la cuenta en estos “Y si” negativos, solo nos paralizamos.
Si te pones a pensar muchas veces has tenido pensamientos pesimistas pero ¿cuantos de ellos se han hecho realidad?. Quizás muy pocos o ninguno!!
Muchos de las pensamientos que te afligían en algún momento jamás se hicieron realidad, solo fueron creados en tu mente.
Obviamente no resulta sencillo acallar este torbellino de dudas pero tampoco es imposible y para ello lo primero que debemos hacer es:
* Reconocerlos, Identificar cuales son tus temores para luego
* cambiarles el sentido.
Por ejemplo detectas que tienes mucho temor a iniciar un proyecto porque piensas que puedes fracasar. En tu cabeza no dejan de atormentarte pensamientos de derrota o de frustración, inclusive hasta recuerdes hechos del pasado en los que no te ha ido bien: “si una vez fracasé entonces ahora no va a ser la excepción “.
La idea aquí es que busques darle otro sentido a tus miedos, no aceptarlos como algo que inexorablemente va a suceder. Que haya acontecido en el pasado no significa que vuelva a repetirse.
Debes darte cuenta que fracasas si no intentas algo, si no te mueves, pero que si lo intentas quizás podrías triunfar. Seguramente ahora estás mejor preparada que antes, no en todo te ha ido mal y a lo largo de los años adquiriste otra experiencia o herramientas que ahora te serán de utilidad.
Después de todo, la única certeza que tenemos es que no sabemos como saldrán las cosas hasta que no hagamos algo al respecto. Hasta que no nos animemos.
Si sientes en tu interior que debes realizar algo, entonces hazlo. No permitas que el temor te robe los sueños, ve más allá y anímate.
Para finalizar te dejo una frase que la puedes utilizar cuando la necesites:
“No fracasa quien nada intenta pero quien nada intenta jamás triunfa”.
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¿y si sale mal?
¿y si no es para mí?
¿y si me equivoco?
¿y si se burlan de mí?
¿y si fracaso?…
Es lógico que todo cambio genere temor pero, cuando nos detenemos más de la cuenta en estos “Y si” negativos, solo nos paralizamos.
Si te pones a pensar muchas veces has tenido pensamientos pesimistas pero ¿cuantos de ellos se han hecho realidad?. Quizás muy pocos o ninguno!!
Muchos de las pensamientos que te afligían en algún momento jamás se hicieron realidad, solo fueron creados en tu mente.
Obviamente no resulta sencillo acallar este torbellino de dudas pero tampoco es imposible y para ello lo primero que debemos hacer es:
* Reconocerlos, Identificar cuales son tus temores para luego
* cambiarles el sentido.
Por ejemplo detectas que tienes mucho temor a iniciar un proyecto porque piensas que puedes fracasar. En tu cabeza no dejan de atormentarte pensamientos de derrota o de frustración, inclusive hasta recuerdes hechos del pasado en los que no te ha ido bien: “si una vez fracasé entonces ahora no va a ser la excepción “.
La idea aquí es que busques darle otro sentido a tus miedos, no aceptarlos como algo que inexorablemente va a suceder. Que haya acontecido en el pasado no significa que vuelva a repetirse.
Debes darte cuenta que fracasas si no intentas algo, si no te mueves, pero que si lo intentas quizás podrías triunfar. Seguramente ahora estás mejor preparada que antes, no en todo te ha ido mal y a lo largo de los años adquiriste otra experiencia o herramientas que ahora te serán de utilidad.
Después de todo, la única certeza que tenemos es que no sabemos como saldrán las cosas hasta que no hagamos algo al respecto. Hasta que no nos animemos.
Si sientes en tu interior que debes realizar algo, entonces hazlo. No permitas que el temor te robe los sueños, ve más allá y anímate.
Para finalizar te dejo una frase que la puedes utilizar cuando la necesites:
“No fracasa quien nada intenta pero quien nada intenta jamás triunfa”.
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www.imagenyautoestima.com.ar.
Andrea Martínez.
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